El senador convocó a una cumbre con intendentes, legisladores y dirigentes del peronismo en medio de la carrera hacia 2027. El encuentro se produjo días después de la reunión política encabezada por Marcelo Orrego con su estructura de gestión y militancia.
El senador nacional Sergio Uñac volvió a mostrar capacidad de convocatoria dentro del peronismo sanjuanino con un encuentro político realizado en un camping de Pocito, donde reunió a intendentes, diputados, legisladores, presidentes de Junta y dirigentes históricos del PJ. Más allá del formato informal —un almuerzo con locro por el 25 de Mayo—, la movida tiene una clara lectura política: el reordenamiento del peronismo de cara a 2027.
La reunión, impulsada por el entorno del ex gobernador, se produjo apenas días después de otro movimiento político de alto voltaje: el encuentro que encabezó el gobernador Marcelo Orrego con integrantes de su gabinete y referentes de su espacio, con una consigna orientada a fortalecer la defensa pública de la gestión y preparar el terreno político futuro.
La coincidencia temporal no parece casual. En ambos campamentos comenzó a acelerarse la construcción del escenario electoral de 2027, aun cuando resten más de dos años para la disputa.
En el caso del justicialismo, la convocatoria de Uñac expone varios mensajes simultáneos. El primero, quizás el más evidente, es que el senador no piensa retirarse del tablero provincial, aun cuando haya lanzado su precandidatura a la presidencia del PJ nacional.
El segundo mensaje apunta a la disputa por el liderazgo interno. El encuentro funciona como una demostración de volumen político en un peronismo que, tras perder el poder provincial, atraviesa tensiones abiertas entre uñaquismo, giojismo y sectores con estrategia propia, como el eje integrado por Carlos Munisaga y Fabián Gramajo.
Las ausencias y presencias, de hecho, tenían tanta importancia como el almuerzo mismo. Entre las señales políticas más comentadas figuraba la probable no invitación al ex gobernador José Luis Gioja, en un contexto donde las heridas entre ambos espacios siguen abiertas después de las internas partidarias y los cruces electorales recientes.
Al mismo tiempo, la convocatoria alcanzó a intendentes peronistas, diputados nacionales y dirigentes con distintas terminales políticas, en una muestra de amplitud que busca sostener la idea de unidad partidaria, aunque esa unidad siga mostrando fisuras profundas.
En el fondo, la reunión refleja una discusión más amplia: quién conducirá el peronismo sanjuanino en la etapa posgobierno y cómo se construirá una alternativa frente al oficialismo de Orrego y al impacto nacional del gobierno de Javier Milei.
El dato político central es que tanto el oficialismo provincial como la principal fuerza opositora comenzaron a moverse casi en simultáneo. Primero fue Orrego con su tropa. Ahora, Uñac con el PJ. Dos reuniones, dos estrategias y un mismo horizonte: la batalla política que ya empezó a diseñarse rumbo a 2027.







