El gobernador defendió la reforma de la Ley de Glaciares y afirmó que “sin minería no habrá futuro”.
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, defendió en la Cámara de Diputados la reforma a la Ley de Glaciares y reclamó mayor protagonismo de las provincias en la gestión de los recursos naturales, en un debate clave para el futuro de la actividad minera.
Durante su exposición por teleconferencia, el mandatario respaldó la iniciativa impulsada por el oficialismo —que ya cuenta con media sanción del Senado— y sostuvo que el objetivo es precisar definiciones sobre glaciares y ambiente periglaciar, sin modificar el espíritu de la normativa vigente.
Orrego rechazó las críticas sobre un posible retroceso ambiental y aseguró que la reforma busca “reconocer facultades provinciales” establecidas por la Constitución. En ese sentido, planteó que la discusión no debe ser “una dicotomía entre producción y ambiente”.
El gobernador enfatizó el rol estratégico de la minería en el desarrollo económico y la transición energética global. “La minería y el cuidado del ambiente pueden coexistir”, afirmó, y remarcó que recursos como el cobre y el litio son claves para tecnologías vinculadas a energías renovables.
En materia hídrica, destacó que el 94% del consumo de agua en San Juan corresponde a la agricultura, mientras que la minería representa una proporción menor. “Si hay algo que cuidamos los sanjuaninos es el agua”, subrayó.
Además, señaló que la actividad minera genera empleo directo, indirecto y una amplia cadena de proveedores, posicionándola como uno de los motores productivos de la provincia.
El planteo de Orrego se inscribe en una estrategia más amplia de las provincias mineras para fortalecer su autonomía frente a la Nación y atraer inversiones en un contexto de alta demanda global de minerales críticos.
El avance del proyecto en el Congreso marcará el rumbo de la política minera en Argentina y podría redefinir el equilibrio entre desarrollo productivo y regulación ambiental en los próximos años.







