Las principales cámaras del sector destacaron previsibilidad, federalismo y condiciones para atraer inversiones tras la aprobación en el Congreso.
Las principales entidades del sector minero salieron a respaldar la reforma de la Ley de Glaciares aprobada por el Congreso, al considerar que introduce reglas más claras y mejora las condiciones para el desarrollo de proyectos en San Juan y el país.
La Cámara Minera de San Juan, la CAEM y GEMERA coincidieron en que la actualización normativa elimina “ambigüedades” que generaban incertidumbre y fortalece la seguridad jurídica, un factor clave para decisiones de inversión de largo plazo.
Desde el sector destacaron que la previsibilidad es una “condición necesaria” para avanzar con emprendimientos mineros, especialmente en una provincia donde la actividad es estratégica. En ese sentido, remarcaron que la reforma permitirá definir con mayor precisión qué áreas deben ser protegidas y en cuáles se pueden desarrollar proyectos bajo controles ambientales estrictos.
Las cámaras también subrayaron el impacto institucional de la norma. Para la CAEM, se trata de una decisión de “gran relevancia productiva y ambiental”, capaz de atraer inversiones de largo plazo, generar empleo de calidad y dinamizar economías regionales.
Uno de los ejes centrales del respaldo fue el fortalecimiento del federalismo. Las entidades remarcaron que la reforma reafirma el rol de las provincias sobre sus recursos naturales, lo que consideran indispensable para una gestión ambiental eficaz y adaptada a cada territorio.
En este nuevo escenario, el sector proyecta la posibilidad de destrabar proyectos de gran escala que permanecían en espera por falta de definiciones técnicas. La expectativa es que, con reglas más claras, se generen condiciones para impulsar inversión, empleo y desarrollo en la región cordillerana.
Con la ley ya sancionada, el desafío será traducir el respaldo institucional en inversiones concretas. El sector minero ve una oportunidad, pero el ritmo de los proyectos dependerá de la reglamentación y de la estabilidad económica que garantice previsibilidad a largo plazo.





