En un giro político con grandes muestras de pragmatismo, el Gobierno nacional decidió eliminar el artículo 44 de la reforma laboral, el segmento que proponía una modificación sensible en el régimen de licencias médicas y que había desatado una ola de críticas tanto dentro como fuera de la coalición oficialista.
La presión de los aliados -Pro, UCR y sectores del peronismo no kirchnerista- obligó al Gobierno a recalcular su estrategia para garantizarse el quorum y los votos en el recinto para sancionar la ley. Hasta ayer su compromiso era, a instancia de los aliados, modificar el artículo. Sin embargo, en las últimas horas, las bancadas dialoguistas revisaron su posición y reclamaron la eliminación lisa y llana del artículo 44.
¿Qué se cayó y por qué era tan polémico?
El artículo cuestionado modificaba el artículo 208 de la vigente Ley de Contrato de Trabajo y proponía que, en caso de enfermedad o accidente no ligado al trabajo, el salario del trabajador se reduzca gradualmente: desde el 75 % hasta el 50 % dependiendo de las circunstancias y duración de la licencia.
La iniciativa fue aprobada en el Senado, pero al llegar al debate en la Cámara de Diputados se encontró con rechazo abierto de varios bloques aliados, gobernadores y dirigentes políticos que consideraron que la medida atentaba contra derechos laborales básicos.
“La solución no puede ser recortar derechos”, advirtió Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en Diputados, al señalar que la reducción del salario durante las licencias podía perjudicar a trabajadores realmente enfermos.
Presión política y estrategia oficialista
Tras días de intensas negociaciones, encuentros de mesa política y llamados de último momento, el oficialismo decidió dar un paso atrás. El retiro del artículo se gestó, según fuentes parlamentarias, para preservar el resto de la reforma laboral y garantizar que el proyecto no naufrague antes de ser aprobado.
Error admitido por el oficialismo
El propio oficialismo, a través de declaraciones de Patricia Bullrich, reconoció que hubo un error de cálculo en cómo se incorporó el artículo y que no se midió adecuadamente su impacto político y social. “Cometimos un error que… nobleza obliga lo vamos a arreglar”, afirmó Bullrich en declaraciones a la prensa.
En un intento por mostrar apertura, sectores del Gobierno también plantearon la posibilidad de retomar el debate sobre licencias médicas en un futuro, con una redacción más equilibrada y acordada con sindicatos y bloques legislativos.
Carrera contra reloj en el Congreso
Por ahora lo único confirmado es la convocatoria al plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto mañana, a las 14. El objetivo del bloque libertario es darle dictamen a la media sanción del proyecto para llevarlo cuanto antes al recinto.
La firma del dictamen es un paso crucial para el oficialismo: es la llave que le permitirá aprobar el proyecto con mayoría simple de los votos (mitad más uno de los presentes). Sin dictamen de comisión, en cambio, necesitaría reunir los dos tercios, un número inalcanzable para un bloque libertario todavía en minoría y que no llega a arañar el centenar de legisladores.
La negociación se da en el marco de un calendario apretado: el Gobierno apunta a que la Cámara de Diputados vote el texto este jueves y que, una vez modificado, regrese al Senado para su sanción definitiva antes del fin del período de sesiones extraordinarias.
La idea es que se apruebe en el Senado el viernes 26 de febrero próximo.





