El costo de construcción en San Juan registró en mayo su mayor salto del año impulsado principalmente por el aumento salarial del sector. El metro cuadrado superó los $1,5 millones.
Construir una vivienda en San Juan volvió a encarecerse con fuerza en mayo y alcanzó uno de los niveles más altos de los últimos meses. Según el Índice CIRCOT elaborado por la Facultad de Ingeniería de la UNSJ, una casa tipo ya demanda una inversión superior a los $117 millones.
El informe determinó que el valor del metro cuadrado construido llegó a $1.523.314,96, lo que representó una suba mensual del 4,09% respecto de abril.
Con esa actualización, construir una vivienda tipo FONAVI de 77,10 metros cuadrados requiere actualmente $117.447.583,52.
El principal factor detrás del incremento fue el fuerte ajuste en la mano de obra. Según el relevamiento, los costos salariales del sector crecieron 7,91% en mayo, muy por encima de los materiales, que apenas registraron una variación del 0,46%.
El director de CIRCOT, Juan Carlos Andrada, explicó que el salto respondió a la incorporación de sumas no remunerativas al salario de los trabajadores de la construcción.
“Era un aumento que necesitaba el sector”, señaló el especialista, quien además indicó que la variación interanual de la mano de obra ya alcanza el 26,72%.
En paralelo, los materiales muestran una dinámica mucho más estable. El incremento interanual en ese rubro fue del 11,87%, en un contexto de baja demanda y escaso movimiento en la actividad privada.
Desde el sector comercial vinculado a la construcción advirtieron que las ventas continúan deprimidas y que no existen grandes desarrollos habitacionales ni obras particulares capaces de dinamizar el mercado.
La expectativa empresarial sigue puesta principalmente en el impacto que pueda generar la minería sobre la actividad constructiva, especialmente en oficinas, logística y viviendas vinculadas al crecimiento del sector.
El índice CIRCOT toma como referencia una vivienda tipo FONAVI integrada en un barrio de 100 unidades y contempla costos directos e indirectos, incluyendo materiales, mano de obra, impuestos, servicios, gastos financieros y utilidades.
El nuevo salto en los costos vuelve a poner presión sobre el acceso a la vivienda y refleja las dificultades que enfrenta el sector para recuperar niveles sostenidos de actividad en medio de una economía todavía marcada por inflación, caída del consumo y freno en la inversión privada.





