Desde la universidad advierten que no pueden intervenir en la paritaria docente. Denuncian desfinanciamiento, pérdida salarial y migración de profesionales.
El secretario administrativo financiero de la Universidad Nacional de San Juan, Ricardo Coca, aseguró en el programa De Sobremesa que la institución no tiene capacidad para mejorar salarios docentes, en medio del conflicto que paraliza el inicio del ciclo lectivo.
“Nosotros no determinamos salarios”, explicó, y remarcó que las paritarias dependen exclusivamente del Gobierno nacional y los gremios, un proceso que no se actualiza desde octubre del año pasado .
El funcionario precisó que el esquema presupuestario es rígido: el 90% de los fondos que envía Nación está destinado a sueldos y el 10% a funcionamiento, lo que impide cualquier redistribución. “No podés hacer un trasvasamiento, sería malversación”, sostuvo .
En ese contexto, confirmó un impacto directo sobre el sistema educativo: docentes universitarios están dejando sus cargos para trabajar en niveles provinciales, donde los ingresos son superiores. Esta migración afecta especialmente a profesionales con trayectoria y posgrado.
El deterioro salarial es uno de los puntos críticos. Coca advirtió que hay docentes que perciben alrededor de $6.000 por hora, lo que calificó como una situación insostenible .
A la crisis salarial se suma el ajuste presupuestario. Según detalló, el incremento aprobado para 2026 representa apenas un 2% sobre lo ejecutado el año anterior, mientras que el Gobierno nacional eliminó el financiamiento específico para infraestructura universitaria.
Esto obliga a la UNSJ a reconfigurar sus prioridades. Las obras deberán financiarse con recursos propios, lo que impacta en inversiones tecnológicas y mantenimiento, que pasan a segundo plano frente a necesidades urgentes como aulas y espacios académicos.
El funcionario también cuestionó el contexto político del conflicto y advirtió que la falta de resolución podría profundizar tensiones entre sectores. “Hay un proceso de desgaste y enfrentamiento”, señaló en relación a la dinámica entre Nación, gremios y comunidad educativa .
En paralelo, la demanda social sobre la universidad crece. Se registra un aumento en pedidos de asistencia, como el comedor universitario, en un contexto económico que afecta a los estudiantes.
Con paritarias paralizadas, presupuesto limitado y pérdida de recursos humanos, la UNSJ enfrenta un escenario de alta fragilidad. El desafío inmediato será sostener la calidad educativa mientras se profundiza un conflicto que, sin señales de resolución, amenaza con extenderse en el tiempo.





