Un analista advirtió que el país no puede intervenir en el conflicto en Medio Oriente. La crisis energética global escala tras ataques de Irán y crece la tensión internacional.
En medio de la escalada bélica en Medio Oriente, el analista internacional Andrei Serbin Pont descartó cualquier posibilidad de participación argentina y fue categórico: el país “no tiene capacidad militar ni logística” para desplegar fuerzas en la región.
Las declaraciones surgen tras los ataques de Irán a infraestructuras energéticas en países como Arabia Saudita y Qatar, que impactaron directamente en el mercado global. Según el especialista, el precio del petróleo llegó a subir significativamente y luego se estabilizó en torno a los 105 dólares por barril, en un contexto de alta volatilidad .
El conflicto también afecta la producción energética. Se estima que los daños en instalaciones clave podrían comprometer hasta el 17% de la producción de gas de Qatar, uno de los principales exportadores mundiales, lo que agrava la incertidumbre en el suministro global .
En ese escenario, surgieron versiones sobre una eventual participación argentina, que fueron rápidamente descartadas. “No hay medios militares en Argentina que puedan ser desplegados a Medio Oriente”, afirmó Serbin Pont, quien además comparó la situación actual con la intervención en la Guerra del Golfo en 1991.
El diagnóstico sobre las Fuerzas Armadas es crítico. El analista sostuvo que el país pasó de tener capacidades misilísticas a un nivel operativo limitado: “Hoy de casualidad podemos operar armamento básico”, lo que evidencia un deterioro estructural en las últimas décadas .
Además de las limitaciones operativas, el especialista remarcó que Argentina tampoco cuenta con capacidad logística para sostener una intervención en un teatro de operaciones moderno, lo que descarta cualquier rol activo en el conflicto.
A nivel internacional, la tensión continúa en aumento. Países de la región ya realizaron operaciones militares limitadas contra objetivos iraníes, y se prevé una escalada progresiva con la incorporación de nuevos actores.
El impacto económico global también aparece como un factor central. Más allá del precio del petróleo, el analista advirtió que el problema actual es el acceso al recurso, lo que podría afectar a economías dependientes de importaciones energéticas.
Con un conflicto que podría extenderse durante años y afectar la producción global de gas y petróleo, Argentina queda al margen en términos militares, pero no ajena a sus consecuencias económicas, en un escenario internacional cada vez más inestable.
Fuente: Infobae





