La Selección venció 3-2 a Cabo Verde en un agónico tiempo suplementario tras igualar en los noventa minutos. El próximo martes se medirá ante Egipto por un lugar en los cuartos de final.
De la ventaja inicial a la complicación africana
El encuentro comenzó bajo el absoluto dominio territorial de Argentina, ante un rival que se replegó en su campo con líneas muy juntas. La apertura del marcador llegó a los 29 minutos mediante un preciso pelotazo largo de Lisandro Martínez que Lionel Messi controló de zurda para definir ante la salida de Vozinha. Durante la primera mitad, el conjunto nacional manejó los tiempos con seguridad y no sufrió sobresaltos en el arco custodiado por Emiliano Martínez.
En el complemento, el aspecto físico empezó a jugar su partido y Cabo Verde aprovechó el retroceso argentino. A través de una jugada colectiva, Duarte sacó un remate cruzado que decretó el empate. A pesar de las modificaciones introducidas por Lionel Scaloni para recuperar el control, el equipo careció de la profundidad necesaria para romper la igualdad en el tiempo regular, forzando la disputa de la prórroga.
Agonía y desahogo en el suplementario
El tiempo suplementario inició de manera ideal para la Albiceleste. Al minuto de juego, Lisandro Martínez capitalizó un desvío en el primer palo tras un tiro de esquina para empujar la pelota y poner el 2-1. Sin embargo, la tranquilidad duró poco: sobre el cierre del primer chico, López Cabral sorprendió con un potente disparo desde afuera del área que se clavó en el ángulo para el 2-2.
La paridad definitiva se quebró a los cinco minutos del segundo tiempo extra. Tras un preciso centro ejecutado por Messi, Cristian «Cuti» Romero se impuso en las alturas y conectó un certero cabezazo para estampar el 3-2 definitivo. Con este resultado, Argentina selló su pasaje a los octavos de final del Mundial, donde se enfrentará a Egipto el próximo martes.






