Amenazas de tiroteos replicadas en redes llegaron a San Juan y activaron protocolos en medio de antecedentes recientes en el país.
Una amenaza de tiroteo detectada en una escuela de San Juan encendió las alarmas y expuso un fenómeno en expansión: la circulación de mensajes intimidatorios vinculados a retos virales que ya se replicaron en distintas provincias del país.
El episodio ocurrió en la Escuela Normal Superior Sarmiento, donde apareció una inscripción en un baño que advertía: “Mañana 17/04 tiroteo, no vengan”. El mensaje, con fecha concreta, generó preocupación inmediata entre familias y autoridades educativas, que activaron mecanismos de verificación y seguimiento.
Según fuentes vinculadas al caso, no se descarta ninguna hipótesis, aunque cobra fuerza la posibilidad de que se trate de una imitación de contenidos viralizados en redes sociales, una práctica detectada en otros distritos.
El hecho se inscribe en una serie de episodios similares registrados en Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, Córdoba, Neuquén y Tierra del Fuego, donde también circularon amenazas con fechas específicas, lo que evidencia un patrón común.
El fenómeno adquirió mayor gravedad tras el reciente ataque armado en una escuela de Santa Fe, que elevó el nivel de alerta en el sistema educativo y obligó a reforzar controles preventivos.
A nivel nacional, fuentes oficiales advierten que muchas de estas amenazas están asociadas a “desafíos virales” que circulan en plataformas digitales, replicados por estudiantes sin plena dimensión de las consecuencias penales y sociales.
En San Juan, si bien no se anunciaron medidas concretas, se espera que las autoridades definan acciones preventivas en las próximas horas para garantizar la seguridad en el establecimiento.
El avance de este tipo de prácticas abre un nuevo frente de preocupación: la combinación entre redes sociales, conductas imitativas y sensibilidad social frente a la violencia escolar plantea un escenario que exige respuestas coordinadas entre educación, seguridad y familias para evitar que las amenazas virtuales escalen a hechos concretos.






