Empresa y Gobierno retomaron negociaciones en medio de conflictos sociales y trabas judiciales que frenan obras clave.
La empresa Vicuña y el Gobierno de La Rioja reanudaron el diálogo para intentar destrabar obras y reactivar la actividad minera, en un escenario atravesado por protestas sociales, litigios judiciales y tensiones interprovinciales.
El acercamiento se concretó tras una reunión en la que ambas partes acordaron avanzar en un esquema de trabajo conjunto. El objetivo es recuperar operaciones en un proyecto estratégico que hoy enfrenta cortes intermitentes en la Ruta Nacional 40, en Guandacol, y disputas legales con San Juan por el uso del corredor logístico.
Entre los puntos centrales, se definió trabajar sobre Declaraciones de Impacto Ambiental, mecanismos de control y monitoreo, y políticas para impulsar empleo local y proveedores riojanos, en un intento por equilibrar desarrollo productivo con demandas sociales.
Uno de los ejes clave es la reactivación de obras de infraestructura. La empresa destacó el avance provincial en estudios que permitirían retomar la ruta provincial 506 y el bypass de Guandacol, actualmente paralizados por una medida judicial. Estas obras son estratégicas para la logística minera y podrían generar nuevos puestos de trabajo.
Vicuña también manifestó su intención de retomar actividades operativas en el corto plazo, aunque condicionadas a la evolución de las causas judiciales en curso, lo que mantiene la incertidumbre sobre los plazos.
El conflicto continúa activo en el territorio y ya escaló al plano nacional, con tratamiento en el Congreso. En este contexto, el gobernador Ricardo Quintela buscará avanzar en nuevas definiciones en los próximos encuentros con la empresa.
La reactivación del diálogo abre una ventana para destrabar inversiones en un sector clave para la economía regional. Sin embargo, el desenlace dependerá de la capacidad de compatibilizar licencia social, seguridad jurídica y desarrollo económico, en un escenario donde convergen intereses contrapuestos.






