La universidad cubrió obras, becas y comedor ante el recorte nacional y advierte por el impacto en el sistema.
La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) debió destinar más de $5.700 millones de fondos propios para sostener su funcionamiento, ante el incumplimiento del financiamiento por parte del Gobierno nacional.
Según detalló el secretario Administrativo Financiero, Ricardo Coca, la universidad invirtió $1.400 millones en obras de infraestructura, cubriendo proyectos que anteriormente eran responsabilidad de Nación. “Estamos tratando de cubrir cosas que antes cubría el Estado nacional”, explicó.
El esfuerzo se extiende al área social y académica. La UNSJ asignó más de $2.500 millones a becas estudiantiles, tras la reducción de programas como las Becas Manuel Belgrano, y otros $1.800 millones al Comedor Universitario, clave para garantizar la permanencia de estudiantes.
En el ámbito de ciencia y técnica, la brecha es aún más marcada: mientras la Nación aporta $166 millones, la universidad destina $1.200 millones, absorbiendo prácticamente la totalidad del financiamiento del sector.
El escenario refleja una transferencia de responsabilidades hacia las universidades públicas en un contexto de ajuste, con impacto directo en infraestructura, investigación y acceso a la educación.
La situación expone tensiones estructurales en el sistema universitario nacional. De sostenerse este esquema, las casas de estudio enfrentarán el desafío de mantener calidad y acceso con recursos propios, en un escenario que pone en discusión el modelo de financiamiento público de la educación superior.






