Por primera vez, la energía y la minería aportaron en conjunto una cantidad de divisas similar a la del complejo agroexportador. El fenómeno marca un cambio estructural en la matriz productiva argentina y potencia las expectativas sobre proyectos como Vaca Muerta y el cobre sanjuanino.
La economía argentina atraviesa un cambio de escala en la generación de divisas. Durante los primeros cuatro meses de 2026, los sectores de petróleo, gas y minería aportaron cerca de US$ 8.150 millones, una cifra prácticamente idéntica a la generada por el complejo agroexportador en el mismo período.
El dato surge de un informe de la consultora 1816, elaborado sobre estadísticas del Banco Central, y refleja el creciente protagonismo de actividades impulsadas por el desarrollo de Vaca Muerta y las inversiones mineras que avanzan en distintas provincias del país.
Para los analistas, se trata de una señal concreta de que la energía y la minería comienzan a ocupar un lugar equivalente al que históricamente tuvo el campo como principal generador de dólares para la economía argentina.
«Todo el mercado esperaba hace tiempo que la energía fuera tan relevante para la balanza de pagos como el agro y lo cierto es que ese futuro ya llegó», señalaron desde la consultora.
El peso de Vaca Muerta y la minería
El crecimiento fue impulsado por el aumento sostenido de las exportaciones de petróleo y gas provenientes de Vaca Muerta, junto con el avance de proyectos vinculados al litio, el cobre y otros minerales estratégicos.
Además de las exportaciones, el flujo de divisas recibió un fuerte aporte de las colocaciones financieras realizadas por empresas del sector. Según el informe, parte importante de los dólares ingresados provino de emisiones de deuda en moneda extranjera y obligaciones negociables.
Mientras que en el agro el 91% de los dólares ingresados provino de exportaciones netas, en energía y minería esa participación fue del 71%, debido al peso que tuvieron los instrumentos financieros.
La tendencia también está respaldada por las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). De acuerdo con relevamientos privados, de los US$ 94.922 millones en proyectos aprobados, el 51% corresponde a minería y el 42% a petróleo y gas.
Un escenario favorable para San Juan
La consolidación de la minería como generadora de divisas adquiere especial relevancia para provincias como San Juan, donde avanzan proyectos de cobre de escala mundial como Josemaría, Filo del Sol y el distrito Vicuña, además de iniciativas en producción de oro y exploración avanzada.
Las proyecciones privadas indican que las exportaciones mineras podrían alcanzar US$ 7.700 millones en 2027, frente a los US$ 5.600 millones estimados para 2026, impulsadas principalmente por el cobre y el litio.
En el caso de la energía, las estimaciones prevén exportaciones cercanas a US$ 15.000 millones, contra los US$ 11.000 millones proyectados para este año.
Cambio de matriz
Pese al avance de estos sectores, el agro seguirá siendo un actor central en la generación de divisas. Las estimaciones privadas proyectan exportaciones agropecuarias cercanas a US$ 32.000 millones en los próximos años, impulsadas por mejores precios internacionales.
Sin embargo, el dato del primer cuatrimestre marca un punto de inflexión. Energía y minería ya dejaron de ser una promesa futura para convertirse en protagonistas del ingreso de dólares al país. Con Vaca Muerta en expansión y grandes proyectos mineros acercándose a la etapa productiva, Argentina comienza a mostrar una matriz exportadora más diversificada y menos dependiente exclusivamente del campo.





