El caso expone el consentimiento del entorno familiar de la menor y una polémica negativa del sistema de salud local para otorgarle anticonceptivos antes del embarazo.
Un estremecedor caso de abuso sexual infantil ha conmocionado a la localidad de Caucete, luego de que la internación de una adolescente de 15 años para dar a luz expusiera una trama de manipulación y desprotección estatal. Las alarmas se encendieron cuando un trabajador informal de 49 años se presentó como el progenitor del recién nacido, revelando que mantenía una relación de convivencia con la menor.
La investigación penal quedó en manos de la UFI ANIVI, bajo la dirección del fiscal Mariano Juárez, quien evalúa encuadrar el expediente bajo el delito de abuso sexual por aprovechamiento de la inmadurez de una menor de 16 años. Por el momento, la jueza de garantías Flavia Allende ha dictado medidas cautelares que incluyen la exclusión del sospechoso de la vivienda compartida y una orden de restricción de acercamiento de 300 metros, aunque todavía no se ha ordenado su detención. Ante el inminente arresto, el acusado ya designó defensa legal.
Un entorno de vulnerabilidad y complicidad
De acuerdo con las pesquisas, la víctima tenía absolutamente normalizada la asimetría y el sometimiento al que era sometida por un hombre que triplica su edad. El vínculo habría comenzado cuando ella tenía apenas 13 años. Posteriormente, a los 14 años, la menor se mudó a la residencia del implicado, donde convivía con los hijos mayores de edad, una hermana y los sobrinos del agresor. Según testimonios de la propia adolescente, su entorno familiar directo estaba al tanto del vínculo y lo consentía.
El caso también ha puesto bajo la lupa el accionar del sistema de salud pública. Trascendió que, previo a quedar embarazada, la menor acudió a un centro asistencial en el departamento 9 de Julio con la intención de colocarse un implante anticonceptivo, práctica que le fue denegada bajo el argumento de que no cumplía con la edad requerida, perdiéndose allí una oportunidad clave de intervención y alerta temprana.
Actualmente, tanto la joven madre como su bebé de un mes y medio de vida se encuentran bajo el estricto resguardo de la Dirección de la Niñez, Familia y Adolescencia. El organismo tomó intervención a principios de junio tras realizar una serie de entrevistas ambientales que destaparon el calvario de la menor, cuya situación inicial había pasado desapercibida en los registros hospitalarios como un embarazo adolescente común.





