El presidente de EE.UU. afirmó que el gobierno cubano “va a caer muy pronto” y aseguró que La Habana tiene interés en negociar con Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el gobierno de Cuba “va a caer muy pronto” y sostuvo que el país caribeño tiene “muchísimas ganas de llegar a un acuerdo” con Washington, en medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista telefónica con la cadena CNN, en la que el mandatario también se refirió al conflicto militar en Irán y a la estrategia internacional de su administración.
“Cuba va a caer muy pronto”
Durante la conversación, Trump sostuvo que el gobierno de la isla comunista atraviesa una etapa crítica y reiteró que existe interés en avanzar hacia un entendimiento con Estados Unidos.
“Cuba va a caer muy pronto… tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo”, afirmó el mandatario.
Según explicó, su administración encargó al secretario de Estado Marco Rubio, de origen cubano-estadounidense, explorar eventuales contactos para negociar con La Habana.
El presidente también señaló que Washington se encuentra actualmente concentrado en la guerra en Irán, aunque dejó entrever que el escenario cubano podría ocupar un lugar central en su agenda internacional más adelante.
Contexto de tensión internacional
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte presión sobre la isla caribeña, que atraviesa una crisis energética y económica agravada por sanciones y restricciones comerciales.
En paralelo, la política exterior estadounidense se encuentra enfocada en el conflicto en Medio Oriente, tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán que generaron un nuevo foco de tensión global.
En ese escenario, Trump sugirió que, una vez finalizada esa etapa, Cuba podría convertirse en uno de los próximos objetivos estratégicos de Washington.
Contactos y posibles negociaciones
En las últimas semanas también trascendieron contactos exploratorios entre funcionarios estadounidenses y actores cercanos al poder cubano, orientados a discutir posibles reformas económicas y una eventual flexibilización de sanciones.
Aunque por el momento no se confirmaron negociaciones formales, desde la Casa Blanca sostienen que existe margen para avanzar en un acuerdo si se producen cambios en el modelo político y económico de la isla.
Un escenario geopolítico en evolución
Las afirmaciones del presidente estadounidense reavivan el debate sobre el futuro político de Cuba, un país que mantiene más de seis décadas de confrontación diplomática con Estados Unidos.
Mientras tanto, analistas internacionales advierten que cualquier cambio en la relación bilateral dependerá tanto de la evolución de la crisis interna en la isla como del rumbo de la política exterior estadounidense en un escenario global cada vez más volátil.







