Volver al inicio

Servicios

Búsqueda

Quienes Somos

Secciones

TRAS LA TENSIÓN EN HIDRÁULICA, FIJAN CUPO DE RIEGO

TRAS LA TENSIÓN EN HIDRÁULICA, FIJAN CUPO DE RIEGO

Tras semanas de conflicto, el Gobierno definió el cupo de riego en un punto intermedio, con fuerte presión sobre los embalses y riesgo para el próximo ciclo.

El Consejo de Hidráulica de San Juan definió un cupo de 678 hectómetros cúbicos (hm³) de agua para riego hasta septiembre, en un contexto de crisis hídrica y tras semanas de tensión con el sector productivo. La decisión se adoptó sin consenso pleno y representa un equilibrio entre la disponibilidad real del recurso y la demanda agrícola.

El volumen fijado surge luego de una fuerte caída en las proyecciones del río San Juan. El pronóstico inicial estimaba 950 hm³, pero fue corregido a un rango de 530 a 600 hm³, lo que obligó a rediscutir toda la planificación hídrica.

El conflicto se centró en la distribución del recurso. El Gobierno había planteado recortes más severos, incluyendo entre 150 y 160 días de corte de agua, lo que fue rechazado por los regantes. El sector advirtió que una reducción drástica pondría en riesgo la producción, mientras que el Ejecutivo sostuvo que sostener el esquema original implicaba extraer hasta 200 hm³ adicionales de los embalses, comprometiendo su seguridad.

Finalmente, se optó por un esquema intermedio. El ministro de Producción, Gustavo Fernández, señaló que “la provincia accedió a brindar un poco más de agua de la previsto”, aunque reconoció el esfuerzo que implicará para el sistema de reservas. “La cantidad de agua es la que el río trae”, sintetizó.

El impacto será significativo: desde Hidráulica advirtieron que, con este nivel de entrega, el sistema quedará prácticamente sin reservas al final del ciclo, lo que condiciona directamente la próxima temporada agrícola, que dependerá casi exclusivamente del aporte del río.

El escenario se agrava por factores climáticos. En la cordillera, la nieve sufrió un proceso de sublimación, reduciendo el volumen disponible y profundizando el déficit hídrico.

En términos estructurales, el Gobierno puso el foco en la eficiencia. El sector agrícola consume más del 80% del agua de la provincia, pero enfrenta limitaciones por el deterioro del sistema de canales y la falta de inversión en tecnología de riego.

El abastecimiento de agua potable, en tanto, quedó fuera del esquema y mantiene prioridad absoluta. Una baja en el nivel del embalse de Ullum podría comprometer el funcionamiento de las plantas potabilizadoras.

Con este esquema, San Juan transita un año crítico en materia hídrica. La revisión prevista para septiembre será determinante: definirá si el sistema logra recuperarse o si la provincia ingresa en una fase de mayor restricción con impacto directo en la producción agrícola.