La Justicia los acusa por la retención de más de $19.000 millones en aportes y ordenó embargos millonarios.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino fueron procesados por la Justicia en una causa que investiga la retención indebida de más de $19.000 millones en impuestos y aportes patronales entre 2024 y 2025.
La medida fue dictada por el juez penal económico Diego Amarante, quien además ordenó un embargo de $350 millones sobre los bienes de ambos dirigentes, en el marco de una investigación por apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social agravada.
La resolución también alcanza a otros integrantes de la cúpula de la AFA, entre ellos el secretario general Cristian Malaspina, y los dirigentes Víctor Blanco y Gustavo Lorenzo, al considerar que actuaron dentro de una estructura organizativa.
Según la causa, los imputados no habrían depositado en tiempo y forma $19.300 millones, aunque la defensa sostuvo que la deuda fue posteriormente cancelada.
En su declaración, Tapia negó responsabilidad personal y argumentó que las decisiones tributarias corresponden a áreas técnicas de la entidad. Además, planteó que no existió delito debido a una resolución del Ministerio de Economía que suspendía ejecuciones fiscales.
El fallo representa un fuerte impacto institucional para el fútbol argentino, al involucrar directamente a la conducción de la AFA en una causa de alto perfil.
La situación judicial abre ahora una nueva etapa: mientras las defensas avanzarán con apelaciones, la causa seguirá su curso en tribunales. El desenlace podría tener consecuencias no solo penales, sino también políticas en la estructura del fútbol argentino.





