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EE.UU. SUMA TROPAS AMENAZA CON INVASIÓN TERRESTRE

EE.UU. SUMA TROPAS AMENAZA CON INVASIÓN TERRESTRE

Washington supera los 50.000 soldados en el Golfo mientras Trump combina negociaciones con amenazas de ataque e invasión.

Estados Unidos intensificó su despliegue militar en Medio Oriente y ya cuenta con más de 50.000 soldados en el Golfo Pérsico, en el marco de la escalada del conflicto con Irán, que ya lleva un mes sin resolución clara.

En las últimas horas se sumaron 5.000 efectivos adicionales (2.500 marines y 2.500 oficiales navales), elevando el nivel de presencia militar por encima de los estándares habituales, que rondan los 40.000 soldados en la región.

El presidente Donald Trump mantiene un discurso dual: aseguró que hay “gran progreso” en las negociaciones, pero al mismo tiempo advirtió que podría bombardear infraestructura clave e incluso avanzar con una invasión terrestre si Irán no reabre el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.

Desde Irán, sin embargo, rechazaron las condiciones planteadas por Washington y calificaron las propuestas como “excesivas e inaceptables”, lo que evidencia la distancia entre las partes en la mesa de negociación.

El Pentágono también evalúa escenarios de mayor escala, incluyendo operaciones para controlar puntos estratégicos como la isla de Kharg o incluso acciones para neutralizar capacidades nucleares, lo que implicaría presencia directa en territorio iraní.

Pese al despliegue, expertos advierten que 50.000 soldados serían insuficientes para una invasión de gran escala en un país como Irán, con 93 millones de habitantes y una complejidad territorial significativa.

El conflicto ya tiene impacto global. La tensión sobre el estrecho de Ormuz afecta el flujo energético y agrega presión sobre los mercados internacionales, en un escenario de alta volatilidad geopolítica.

Con negociaciones estancadas y el refuerzo militar en marcha, el conflicto entra en una fase decisiva. La evolución en los próximos días definirá si se avanza hacia una salida diplomática o una escalada que podría alterar el equilibrio regional y el mercado energético mundial.