Los combustibles volvieron a aumentar en San Juan y acumulan nueve subas en 2026. En apenas una semana, los surtidores registraron un incremento total de $21 por litro.
Los combustibles volvieron a subir este lunes en San Juan y profundizaron el impacto sobre el bolsillo de los automovilistas, en un contexto de fuerte presión inflacionaria y volatilidad internacional del mercado petrolero.
La nueva actualización elevó en $6 por litro los precios en surtidores y se convirtió en el noveno incremento del año para las naftas y el gasoil en la provincia.
El ajuste se suma a las remarcaciones aplicadas durante la última semana: una suba de $9 registrada el viernes pasado y otra de $6 implementada el lunes 4 de mayo. De esta manera, en menos de diez días los combustibles acumularon un incremento total de $21 por litro.
Con la actualización vigente desde este lunes, los precios quedaron establecidos de la siguiente manera:
- Nafta Súper: $2117
- Infinia: $2305
- Diesel 500: $2219
- Infinia Diesel: $2394
El nuevo incremento volvió a generar preocupación entre particulares, transportistas y sectores productivos, ya que el combustible constituye uno de los principales componentes de costos para actividades vinculadas al transporte, logística y producción agroindustrial.
La suba local se da además en medio de una fuerte escalada internacional del precio del petróleo. Este lunes, el crudo registró un aumento cercano a US$3 por barril luego de que el presidente de Donald Trump rechazara una respuesta de Irán vinculada a negociaciones impulsadas por Washington.
La tensión internacional se concentra especialmente en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el transporte mundial de petróleo, donde persisten restricciones y riesgos sobre el abastecimiento global.
En Argentina, las petroleras vienen ajustando precios de manera escalonada para acompañar la evolución internacional del barril, la devaluación y la actualización de impuestos a los combustibles.
El escenario impacta directamente sobre el consumo interno y sobre la inflación, ya que cada incremento en surtidores termina trasladándose a costos de transporte, alimentos y servicios.
En San Juan, la nueva suba reaviva además la preocupación de usuarios y sectores económicos que advierten una creciente dificultad para absorber aumentos constantes en un contexto de caída del poder adquisitivo y retracción del consumo.
Con un mercado energético todavía tensionado a nivel global y sin señales de estabilidad en el precio internacional del crudo, el sector no descarta nuevas remarcaciones en las próximas semanas.





