McEwen Copper acelera las gestiones para definir el financiamiento del proyecto ubicado en Calingasta, con una combinación de capital y deuda internacional. La empresa también analiza una posible salida a la bolsa para sumar nuevos fondos y continuar con las etapas previas a la decisión definitiva de inversión.
El proyecto cuprífero Los Azules, ubicado en Calingasta, avanza en el diseño de una estructura financiera que permita afrontar la millonaria inversión necesaria para poner en marcha el emprendimiento. Según informó el sitio especializado Minería y Desarrollo, McEwen Copper apunta a conseguir alrededor de US$4.000 millones para llevar el yacimiento a la etapa productiva, con el objetivo de comenzar a operar hacia 2030.
La estrategia financiera contempla una combinación de capital propio y financiamiento mediante deuda. De acuerdo con lo señalado por el director gerente de la compañía, Michael Meding, aproximadamente el 40% de los recursos, unos US$1.600 millones, se obtendrían mediante aportes de capital, mientras que los US$2.400 millones restantes provendrían de distintas alternativas de crédito.
En este proceso, uno de los actores que genera mayor expectativa es Rio Tinto, que actualmente controla una participación del 17% en McEwen Copper a través de Nuton, su división especializada en nuevas tecnologías para la minería. La empresa ya realizó análisis sobre la viabilidad económica de Los Azules y estudió la posibilidad de incorporar sus métodos de lixiviación al desarrollo del proyecto.
Las conversaciones, sin embargo, abarcan a otros potenciales inversores. La conducción de McEwen Copper mantiene contactos con McEwen Mining, su compañía matriz, y con grupos empresariales de América del Norte, Europa y Asia, en busca de nuevos socios que permitan completar el esquema de capitalización.
La planificación contempla que los accionistas actuales realicen un aporte cercano a US$600 millones, mientras que otro monto similar sería incorporado por un nuevo socio estratégico. Para cubrir la parte correspondiente al endeudamiento, la compañía analiza recurrir a agencias de crédito a la exportación, bancos especializados en proyectos mineros y estructuras de financiamiento mixtas.
A esta estrategia podría sumarse una operación en los mercados de capitales. McEwen Copper estudia realizar una oferta pública inicial de acciones durante el último trimestre del año, aunque la decisión dependerá de las condiciones financieras internacionales. En caso de concretarse, la operación permitiría obtener aproximadamente US$300 millones adicionales. La empresa ya habría comenzado a trabajar en la elección de los asesores que participarían de la transacción.
Mientras define cómo reunir los fondos necesarios, Los Azules continúa con las distintas tareas preparatorias. El proyecto prevé alcanzar una producción promedio de 205.000 toneladas anuales de cobre catódico durante sus primeros cinco años de actividad, una escala que lo posicionaría entre los principales desarrollos cupríferos de San Juan.
En paralelo, la compañía avanza con trámites de permisos, estudios socioambientales y trabajos preliminares en el área del proyecto. Estas etapas forman parte del proceso necesario antes de que la empresa pueda adoptar la decisión definitiva de inversión y avanzar hacia la construcción y futura producción del yacimiento.




