El padre de la joven cuestionó con dureza la sentencia dictada contra el conductor que provocó la tragedia y aseguró que el fallo representa un nuevo golpe para toda la familia. También lamentó que no se haya considerado una imputación más grave.
La sentencia dictada en la causa por la muerte de Lucía Rubiño generó un profundo malestar en su familia, que expresó su rechazo al fallo judicial al considerar que la pena impuesta no guarda relación con la gravedad de lo ocurrido. Jorge Rubiño, padre de la joven, manifestó su dolor e indignación luego de que el conductor, quien participaba de una picada al momento del hecho, fuera condenado a dos años de prisión de cumplimiento condicional y cuatro años de inhabilitación para conducir.
La resolución fue emitida por el juez penal de menores Jorge Toro, quien declaró al acusado responsable del delito de homicidio culposo. Sin embargo, descartó la figura de dolo eventual que había solicitado la querella al sostener que el joven realizó maniobras temerarias en la vía pública antes del impacto fatal.
Tras conocerse la decisión, Jorge Rubiño no ocultó su frustración y aseguró que siente que la lucha emprendida por la familia en busca de justicia no obtuvo la respuesta esperada. Con evidente conmoción, sostuvo que la sentencia le provocó una profunda sensación de impotencia y dejó entrever su pérdida de confianza en el sistema judicial.
Durante el proceso judicial, la acusación presentó testimonios y registros audiovisuales que, según planteó la familia, demostraban que el conductor circulaba a alta velocidad y participaba de una carrera ilegal. Esos elementos, afirmaron, evidenciaban que la tragedia no había sido consecuencia de un simple accidente, sino del desarrollo de maniobras altamente riesgosas que terminaron con el vehículo sobre la vereda, donde Lucía fue atropellada.
Rubiño insistió en que las circunstancias previas al siniestro fueron determinantes y remarcó que, de haber circulado dentro de los límites permitidos, el desenlace podría haber sido diferente. Además, reveló el difícil momento personal que atraviesa desde que se conoció el fallo y confesó que incluso llegó a pedirle perdón a su hija por sentir que, pese a todos los esfuerzos realizados, no logró alcanzar la justicia que esperaba para ella.
El padre de la joven también cuestionó con firmeza el accionar de la Justicia y lamentó que la condena haya sido de ejecución condicional. A su entender, la decisión judicial transmite un mensaje de impunidad y deja a la familia con la sensación de que el dolor sufrido no fue debidamente considerado.
Finalmente, anticipó que, como cada semana, volverá a visitar el cementerio para recordar a Lucía. Esta vez, dijo, lo hará con el peso de comunicarle simbólicamente que la respuesta de la Justicia estuvo muy lejos de las expectativas que mantuvieron desde el inicio del proceso.






