Liderados por los número 1 del mundo, Jannik Sinner y Aryna Sabalenka, los principales tenistas del circuito se plantaron contra la organización en protesta por el reparto de premios. Este viernes comenzarán las medidas de fuerza en París. Hay reuniones de urgencia.
El mundo del tenis ingresó en una de las crisis institucionales más graves de los últimos años. A escasos días para que comience el cuadro principal de Roland Garros, las máximas figuras de los circuitos ATP y WTA amenazan con iniciar un boicot histórico durante el Grand Slam de polvo de ladrillo, en reclamo por los bajos porcentajes que los torneos «Majors» destinan al premio de los jugadores.
Según reveló el prestigioso diario francés L’Équipe, el conflicto —que venía sumando tensión en los pasillos del circuito— estallará públicamente este viernes de mayo, durante el tradicional Media Day (el día de atención a la prensa). En una acción coordinada, los tenistas acordaron limitar todas sus conferencias de prensa a un máximo de 15 minutos y cancelaron de forma unánime cualquier entrevista individual o exclusiva, marcando la primera muestra de fuerza frente a los organizadores.
La guerra de los números: ¿Por qué reclaman los jugadores?
El eje del conflicto radica en el reparto de la torta económica. Mientras que los torneos del circuito regular (como los Masters 1000) destinan cerca del 22% de sus ingresos totales a los premios de los deportistas, los cuatro Grand Slams apenas vuelcan el 15% a los protagonistas.
A mediados de este mes, Roland Garros intentó calmar las aguas anunciando un incremento del 9,5% en su dotación económica, alcanzando una cifra récord de 61,7 millones de euros a repartir (lo que le otorgará 2,8 millones de euros a cada campeón de singles, unos 300.000 más que el año pasado). Sin embargo, la medida fue considerada insuficiente por los atletas, dado que la recaudación total del torneo creció de manera exponencial y el porcentaje neto para los tenistas no varió.
Apenas se publicaron los montos, una veintena de tenistas de élite firmaron una carta abierta expresando su absoluto disconformidad. La bielorrusa Aryna Sabalenka, actual reina del ranking WTA, fue una de las voces más tajantes al respecto:
«El show lo ponemos nosotros. Sin nosotros no habría torneo, no habría entretenimiento. Sin dudas, nos merecemos que se nos pague en un mayor porcentaje. Creo que en algún momento, quizás, boicotearemos los Grand Slams, sí. Es la única manera que tenemos de luchar por nuestros derechos».
Reuniones de urgencia para frenar el escándalo
Ante el inminente desplante del viernes, la Federación Francesa de Tenis (FFT) emitió un comunicado buscando bajar los decibeles, aunque lamentó la postura de los deportistas: «Lamentamos la decisión de los jugadores que castiga al conjunto de las partes interesadas: los medios, las televisiones, los equipos, la Federación y a toda la familia del tenis». Asimismo, confirmaron que mantendrán una reunión cumbre este viernes por la tarde con los agentes de las principales estrellas para intentar destrabar el conflicto antes del domingo.
La preocupación es tan grande en el ambiente que la asociación de jugadores ya inició contactos y reuniones preventivas con las autoridades de Wimbledon (el próximo Grand Slam del calendario), buscando un acuerdo antes de que el certamen londinense oficialice su propio reparto de dinero y el conflicto se traslade al césped británico.






