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LA VID, EN RETROCESO HISTÓRICO

LA VID, EN RETROCESO HISTÓRICO

San Juan perdió 980 hectáreas en 2025 y ya acumula una caída del 18,6% en menos de una década

La vitivinicultura sanjuanina atraviesa uno de los procesos de retracción más profundos de su historia reciente. En 2025 la provincia perdió 980 hectáreas de vid y desaparecieron 93 viñedos, según el último relevamiento oficial.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura, al 31 de diciembre de 2025 San Juan registró 38.703 hectáreas distribuidas en 4.148 viñedos, lo que representa una baja del 2,5% en superficie y del 2,2% en cantidad de explotaciones respecto del año anterior.

La tendencia no es coyuntural. En el período 2016–2025, la provincia acumuló una pérdida de 8.830 hectáreas y 973 viñedos, equivalente a una contracción del 18,6% de la superficie cultivada en menos de diez años.

El mapa productivo también refleja un cambio estructural. El tamaño medio del viñedo creció sostenidamente en las últimas décadas y hoy alcanza 9,3 hectáreas, lo que evidencia un proceso de concentración.

Actualmente, el 53,8% de las explotaciones tiene menos de 5 hectáreas y concentra apenas el 14,4% de la superficie total, mientras que el 7,7% de los viñedos —los de más de 25 hectáreas— reúne el 40,1% del área cultivada.

En la distribución territorial, Veinticinco de Mayo concentra el 19,2% de la superficie provincial, seguido por Sarmiento (17,5%), Caucete (16,6%) y San Martín (8,9%). Sin embargo, casi todos los departamentos muestran retrocesos en la última década.

Las mayores caídas entre 2016 y 2025 se registraron en Veinticinco de Mayo (-1.717 ha), Pocito (-1.208 ha), Caucete (-1.177 ha) y Sarmiento (-1.163 ha), zonas históricamente ligadas al desarrollo vitivinícola.

Solo Calingasta logró crecer en ese período con 130 hectáreas adicionales, mientras que Valle Fértil exhibe un incremento marginal de 0,3 hectáreas.

El informe también revela un cambio en la matriz varietal. El 68,8% de la superficie corresponde a uvas aptas para vino o mosto y el 30,9% a consumo en fresco o pasas. En el último año, las variedades destinadas a elaboración cayeron 1.291 hectáreas (-4,6%), mientras que las uvas para consumo y pasas crecieron 220 hectáreas (+1,9%).

El panorama consolida un escenario de retracción sostenida, concentración productiva y reconversión varietal. La pérdida de superficie no sólo impacta en la producción primaria, sino también en la estructura económica de los departamentos más dependientes de la actividad.

Con casi mil hectáreas menos en un año y una merma acumulada que roza el 20% en menos de una década, la vitivinicultura sanjuanina enfrenta un desafío estructural que redefine su escala y su modelo productivo.

Cuadro 1