La audiencia pública por el acceso a la línea de 500 kV dejó amplio respaldo al proyecto, pero también expuso que el crecimiento minero exigirá nuevas inversiones en transporte eléctrico para evitar cuellos de botella en San Juan.
La audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) para analizar el acceso de Josemaría a la red de alta tensión dejó una señal clara: existe consenso sobre la necesidad de dotar de energía a los grandes proyectos mineros, aunque el debate ahora se traslada a cómo ampliar la infraestructura eléctrica para sostener el desarrollo del sector en los próximos años.
La discusión giró en torno al pedido de acceso a la línea de 500 kV Rodeo-Iglesia, considerada estratégica para abastecer de energía al proyecto cuprífero que impulsa el grupo Vicuña Corp. La obra es vista como una pieza clave para la futura construcción y operación de Josemaría, uno de los emprendimientos mineros más importantes del país.
Durante la audiencia expusieron representantes de empresas mineras, organismos provinciales, actores del sector energético y entidades vinculadas al desarrollo productivo. En términos generales, predominó una postura favorable al otorgamiento del acceso solicitado, bajo el argumento de que la disponibilidad de energía es un requisito indispensable para concretar inversiones multimillonarias y generar empleo en la provincia.
Uno de los puntos más relevantes fue la coincidencia en que la infraestructura actual resulta suficiente para atender la demanda inicial de algunos proyectos, pero podría quedar limitada frente al crecimiento simultáneo de iniciativas como Josemaría, Filo del Sol, Los Azules y otros emprendimientos de cobre que avanzan en distintas etapas de desarrollo.
Por ese motivo, varios expositores plantearon la necesidad de planificar desde ahora nuevas obras de transporte eléctrico. Entre las alternativas mencionadas aparecen ampliaciones en la red de alta tensión, nuevas estaciones transformadoras y refuerzos sobre el corredor energético del norte sanjuanino.
La audiencia no tenía carácter vinculante, por lo que el ENRE deberá ahora analizar las presentaciones realizadas y elaborar un informe técnico antes de emitir una resolución definitiva. El organismo evaluará tanto los aspectos técnicos como las observaciones formuladas durante el proceso participativo.
En términos económicos, la discusión excede a Josemaría. El acceso a energía firme y competitiva es considerado uno de los factores determinantes para la viabilidad de los proyectos de cobre que se preparan para ingresar en etapa de construcción durante los próximos años. La demanda energética del sector minero crecerá significativamente si varios emprendimientos avanzan en forma simultánea.
La Provincia viene sosteniendo que la minería representa una oportunidad histórica para transformar la matriz productiva sanjuanina. Sin embargo, especialistas coinciden en que ese potencial requerirá inversiones complementarias en infraestructura vial, logística, hídrica y energética para evitar que el crecimiento quede condicionado por limitaciones estructurales.
La audiencia dejó así un mensaje que trasciende a Josemaría: el desafío ya no es solamente habilitar el suministro para un proyecto en particular, sino diseñar una red eléctrica capaz de acompañar el desarrollo de un nuevo distrito cuprífero de escala mundial. La decisión que adopte el ENRE será el próximo paso, pero el debate de fondo sobre la infraestructura que necesitará la minería sanjuanina recién comienza.







