La evolución del empleo en Argentina volvió a encender señales de alerta. Según los últimos datos difundidos por el INDEC, la desocupación cerró 2025 en 7,5%, marcando un deterioro del mercado laboral tras varios meses de relativa estabilidad.
AUMENTA EL DESEMPLEO Y PREOCUPA
El dato corresponde al cuarto trimestre del año y refleja un incremento tanto en la comparación interanual como frente al trimestre previo. En términos concretos, más de 1,6 millones de personas se encuentran sin trabajo en el país.
La suba fue de 1,1 puntos porcentuales respecto de 2024, lo que confirma un cambio de tendencia en el mercado laboral argentino. A pesar de que más personas salieron a buscar empleo —la tasa de actividad alcanzó el 48,6%—, la cantidad de puestos de trabajo no logró acompañar ese crecimiento, lo que derivó en un aumento neto del desempleo.
El impacto no fue homogéneo. Los jóvenes aparecen como el grupo más afectado, especialmente los menores de 30 años, con subas marcadas en las tasas de desocupación.
SECTORES MÁS GOLPEADOS
El deterioro del empleo tiene una fuerte vinculación con la caída de la actividad en sectores clave. La construcción encabezó la pérdida de puestos de trabajo, seguida por el comercio, el servicio doméstico y la industria manufacturera.
Estos rubros son particularmente sensibles a los ciclos económicos, por lo que el freno en la actividad durante 2025 impactó directamente en la generación de empleo.
Otro dato preocupante es la persistencia del desempleo: casi un tercio de los desocupados lleva más de un año buscando trabajo sin éxito, lo que refleja dificultades estructurales para la reinserción laboral.
El panorama laboral muestra fuertes diferencias regionales. Mientras el Gran Buenos Aires lidera los niveles de desempleo con tasas superiores al promedio nacional, otras regiones presentan mejores indicadores.
En este contexto, la región de Cuyo aparece con niveles relativamente más bajos, con un promedio cercano al 4,9%, lo que la ubica entre las zonas con menor desocupación del país.





