La Anónima compra activos de Grupo Libertad y redefine el negocio retail en el interior del país
La estructura del supermercadismo argentino acaba de dar un giro significativo. La cadena La Anónima concretó un acuerdo con Grupo Libertad para adquirir 12 hipermercados, un centro logístico y absorber a más de 1.600 empleados, en una operación que reconfigura el mapa del consumo masivo en el interior del país.
La compra permite a La Anónima dar un salto geográfico clave. Hasta ahora con fuerte presencia en la Patagonia, la empresa avanza hacia el centro y norte argentino con locales ubicados en provincias estratégicas como Córdoba, Tucumán, Santa Fe, Salta, Misiones y San Juan.
Con esta incorporación, la cadena alcanzará unas 171 sucursales en 91 ciudades, consolidándose como uno de los actores más extendidos del interior del país.
El presidente de la compañía, Federico Braun, definió el acuerdo como una “oportunidad única de crecimiento”, subrayando el objetivo de llegar a nuevas comunidades y reforzar su red comercial.
Desde el lado vendedor, el movimiento también responde a una lógica clara. Grupo Libertad decidió desprenderse del negocio supermercadista para profundizar su perfil como operador inmobiliario comercial, especialmente a través de los centros “Paseo Libertad”, donde concentra su estrategia futura.
Empleo y transición
Uno de los puntos sensibles de la operación era el destino de los trabajadores. El acuerdo establece que los más de 1.600 empleados serán transferidos a La Anónima, lo que garantiza continuidad laboral y evita conflictos en un contexto económico todavía frágil.
Además, el traspaso será gradual y sin interrupciones en el servicio, un dato clave para sostener la fidelidad de los clientes en cada plaza.
Este aspecto no es menor: en el negocio supermercadista, la logística y la experiencia de compra son tan determinantes como el precio. La incorporación de un centro de distribución también refuerza la eficiencia operativa de la cadena compradora.
Una tendencia que se consolida
La megafusión no es un hecho aislado. Responde a un proceso más amplio donde las empresas buscan escala para competir en un mercado de márgenes ajustados, alta inflación y cambios en los hábitos de consumo.
La concentración permite negociar mejor con proveedores, optimizar costos logísticos y sostener precios más competitivos. Al mismo tiempo, deja menos espacio para jugadores medianos o regionales que no logran alcanzar ese volumen.
En paralelo, se observa una diversificación del negocio: mientras algunas cadenas crecen en retail, otras migran hacia el real estate comercial, donde los ingresos son más previsibles y menos sensibles al ciclo económico.
QUÉ PASARÁ EN SAN JUAN
- La operación incluye la sucursal en San Juan que pasará de Grupo Libertad a La Anónima.
- Se mantendrán los puestos de trabajo, ya que el personal será absorbido por la nueva firma.
- No se esperan interrupciones en la atención durante el proceso de transición.
- El Paseo Libertad sigue en manos del grupo Libertad.





