La advertencia del gobierno israelí sobre una posible devastación similar a la de Gaza desató evacuaciones masivas en Beirut. La escalada militar ya deja más de 100 muertos en Líbano y agrava un conflicto regional con impacto global.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que el gobierno de Israel advirtiera que los suburbios del sur de Beirut, principal bastión de Hezbollah, podrían sufrir una devastación comparable a la registrada en la Franja de Gaza durante la guerra contra Hamas. La amenaza provocó evacuaciones masivas y escenas de pánico entre los residentes de la zona.
La advertencia fue lanzada por el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, durante una visita a la frontera norte. “Muy pronto Dahiyeh se parecerá a Khan Younis”, afirmó, en referencia a la ciudad del sur de Gaza fuertemente destruida por bombardeos durante el conflicto con Hamas.
Poco antes de esas declaraciones, el Ejército israelí había instado a la población civil a abandonar de inmediato los suburbios del sur de Beirut, anticipando nuevos ataques aéreos. El llamado a evacuar generó atascos masivos y desplazamientos urgentes hacia otras zonas de la capital libanesa.
Bombardeos y víctimas
La ofensiva israelí sobre territorio libanés ya dejó al menos 102 muertos y más de 90.000 desplazados, según autoridades locales. Los bombardeos alcanzaron distintas zonas del país, incluyendo el sur y sectores cercanos a Beirut.
Entre los ataques reportados se registró el impacto sobre vehículos y áreas residenciales, con víctimas pertenecientes a varias familias. Además, un dirigente de Hamas murió en un bombardeo en un campo de refugiados en el norte del país.
En paralelo, Hezbollah aseguró haber respondido con ataques contra el norte de Israel y afirmó haber mantenido enfrentamientos directos con tropas israelíes cerca de la frontera.
Un conflicto que se expande
La escalada regional se produce en el marco de la guerra iniciada días atrás tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que desató una respuesta con misiles y drones iraníes contra objetivos israelíes y estadounidenses.
El conflicto ya se extiende más allá de los frentes tradicionales. Se reportaron incidentes en el océano Índico, donde un submarino estadounidense atacó un buque iraní, y en el Cáucaso, donde Azerbaiyán denunció un ataque con drones.
Además, varios países comenzaron a reforzar su presencia militar en la región. Australia desplegó aviones militares, España anunció el envío de una fragata al Mediterráneo oriental e Italia reforzó su defensa aérea en el Golfo.
Impacto en la economía mundial
La crisis también empieza a impactar en los mercados internacionales. Analistas advierten que la inestabilidad regional amenaza con alterar el suministro energético global.
El punto más sensible es el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula cerca del 20% del petróleo mundial. Las tensiones ya provocaron subas en el precio del crudo y del gas natural licuado.
La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la guerra podría abrir “un período prolongado de inestabilidad económica global”.
Mientras continúan los bombardeos y los intercambios de ataques, la comunidad internacional observa con preocupación una escalada que ya supera el conflicto bilateral y amenaza con convertirse en una crisis regional de gran escala con consecuencias políticas, energéticas y económicas para el mundo.





