Un trabajador minero de 44 años fue imputado por violencia de género tras una brutal agresión en Concepción. La Justicia analiza sumar una investigación por presunto delito sexual.
Un trabajador minero de 44 años fue imputado por la Justicia sanjuanina luego de una violenta secuencia denunciada por su pareja en una vivienda de Concepción. El juez Ricardo Grossi formalizó la acusación contra J.E. Andrade por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo y en contexto de violencia de género, mientras la Fiscalía evalúa ampliar la investigación por un posible delito sexual.
El fiscal Fernando Bonomo y el ayudante fiscal Mario Quiroga, de la UFI de Flagrancia, solicitaron extender la detención y pasar a un cuarto intermedio para determinar si la causa debe derivarse a CAVIG, luego de que la víctima denunciara un presunto intento de abuso sexual.
Según la investigación, el hecho ocurrió durante la madrugada del viernes en un departamento de alquiler de calle Jujuy, donde la mujer, de 43 años, convivía con el acusado. Todo comenzó en medio de una reunión junto al cuñado del imputado. Tras una discusión, el visitante decidió retirarse ante el creciente nivel de tensión.
De acuerdo con la denuncia, una vez a solas, Andrade comenzó a golpear a la mujer con trompadas y agresiones físicas. Luego, le habría exigido mantener relaciones sexuales. Ante la negativa, la violencia escaló.
La víctima aseguró que el acusado utilizó una botella de vidrio para golpearla, luego tomó un tenedor y finalmente un cuchillo, con el que la habría amenazado e intentado apuñalar. La mujer logró protegerse con almohadas y ropa de cama, aunque sufrió una herida cortopunzante en la mano derecha y otra lesión en una rodilla.
La denuncia incorpora además episodios de extrema humillación y encierro que ahora son analizados judicialmente. La mujer sostuvo que el agresor le impidió salir del departamento durante varias horas.
La oportunidad de escapar llegó cuando el hombre se calmó momentáneamente. Semidesnuda, herida y ensangrentada, tomó una campera, las llaves del auto y los teléfonos celulares que encontró sobre una mesa, salió de la vivienda y condujo hasta la Comisaría 2ª de Concepción, donde pidió auxilio y denunció que su pareja había intentado matarla.
Tras la denuncia, efectivos policiales llegaron al departamento y encontraron al sospechoso dentro del inmueble, presuntamente limpiando rastros de sangre. Durante el procedimiento secuestraron dos cuchillos, una botella rota, un acolchado con manchas hemáticas y un teléfono celular, elementos incorporados a la causa.
La defensa del imputado está a cargo de la abogada María Filomena Noriega.
La investigación continúa abierta y la definición sobre una eventual recalificación de los delitos o una derivación a una unidad especializada podría modificar el encuadre judicial de un caso que, por la gravedad de los hechos denunciados, quedó bajo la lupa de la Justicia.







