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EN CHILE HABLAN DE REACTIVAR AGUA NEGRA SIN TÚNEL

EN CHILE HABLAN DE REACTIVAR AGUA NEGRA SIN TÚNEL

El nuevo gobierno chileno volvió a poner en agenda el corredor binacional, pero propone una alternativa más económica basada en pavimentación y mejoras viales.

El proyecto del Paso de Agua Negra volvió a escena tras un pronunciamiento del gobierno chileno, aunque con un giro clave: analizan avanzar sin el histórico túnel binacional, priorizando una alternativa más económica centrada en la mejora de la ruta existente.

La definición fue expresada por el subsecretario de Obras Públicas de Chile, Nicolás Balmaceda, en declaraciones al diario chileno El Día, quien confirmó que la iniciativa está en evaluación, pero advirtió sobre las dificultades de la obra original. El túnel proyectado implicaba una construcción a más de 4.500 metros de altura y una extensión de 14,5 kilómetros, lo que lo convierte en un proyecto de alta complejidad técnica y financiera.

En ese contexto, el funcionario sostuvo que se estudia “completar la red vial sin túnel” como una opción para reducir costos y acelerar la concreción del corredor, marcando un cambio respecto al diseño original que contemplaba dos túneles paralelos como eje central.

El replanteo no es menor. El proyecto tuvo su punto más alto entre 2014 y 2016, cuando ambos países avanzaron en acuerdos, aprobaron el esquema institucional y dejaron la obra al borde de la licitación internacional. Sin embargo, fue desactivado durante el gobierno de Sebastián Piñera y desde entonces carece de una hoja de ruta definida.

El nuevo enfoque también responde a un contexto económico distinto. Balmaceda puso en valor el peso creciente de la minería argentina —especialmente en San Juan— y la posibilidad de que los concentrados salgan por puertos chilenos, lo que mantiene vigente el interés estratégico por la conexión.

Para San Juan, el mensaje es ambivalente: por un lado, se reactiva el corredor internacional; por otro, el túnel —históricamente impulsado por la provincia— pierde centralidad. La alternativa de pavimentación podría implicar menores tiempos y costos, pero también un impacto logístico más limitado en comparación con la megaobra original.

El futuro del Paso de Agua Negra entra así en una nueva etapa. La discusión ya no gira sobre si avanzar o no, sino sobre qué tipo de integración binacional es viable en el actual escenario económico, donde la urgencia por concretar obras compite con la escala de las inversiones necesarias.