El alto rechazo a niños con discapacidad expone una de las caras más sensibles del sistema de adopción en San Juan.
El proceso de adopción en San Juan atraviesa una situación para el análisis: casi ocho de cada diez postulantes no aceptan adoptar niños con discapacidad o con patologías de salud complejas, un dato que vuelve a encender las alertas dentro del sistema de protección de la infancia.
Según confirmó Teresita Rodríguez, directora del Registro Único de Adopción (RUA), al cierre del ciclo 2025 había 118 legajos activos, una cifra dinámica que se modifica de manera constante por el ingreso de nuevas solicitudes.
De ese total, 94 personas o parejas manifestaron no aceptar niños con enfermedades complejas o discapacidad, lo que representa el 79,66% de los expedientes vigentes. El número no solo es elevado, sino que además muestra una tendencia en aumento: en 2024, el porcentaje de rechazo era del 76,74%, sobre 129 carpetas activas.
Desde el organismo explicaron que el temor a no poder acompañar situaciones médicas o emocionales complejas es uno de los principales motivos detrás de estas decisiones. “Muchas familias rechazan patologías severas, pero en algunos casos se trata de situaciones simples que se resuelven con tratamientos o intervenciones. El miedo a no saber cómo manejarlas influye mucho”, señalaron desde el RUA.
Las autoridades remarcaron que la adopción implica un compromiso para toda la vida, que va más allá del afecto. Requiere contención, estabilidad y un acompañamiento integral, especialmente cuando se trata de niños y niñas que han atravesado situaciones de vulnerabilidad.
Quiénes pueden adoptar en San Juan
Pueden inscribirse como postulantes a la adopción: matrimonios, personas en unión convivencial, solteros, divorciados o viudos, y parejas sin distinción de género.
El único requisito etario es ser mayor de 25 años y contar con al menos 16 años de diferencia con el niño o adolescente a adoptar.
Actualmente, el 62% de los postulantes no tiene hijos. En cuanto a la composición, el 42% corresponde a parejas heterosexuales y el 10% a parejas del mismo género.
Salud, vivienda e ingresos
No existe ningún impedimento legal para que personas con enfermedades o discapacidad se inscriban en el RUA. Durante el proceso, los equipos profesionales evalúan las condiciones físicas, emocionales y sociales, siempre priorizando el bienestar del menor.
Tampoco es obligatorio contar con casa propia, aunque el hogar debe ser adecuado a las necesidades del niño. La ley no fija un ingreso mínimo, pero los postulantes deben demostrar que pueden afrontar gastos de educación, salud, alimentación, vestimenta y recreación.
Un proceso regulado y gratuito
Las personas interesadas en adoptar no pueden acercarse por cuenta propia a hogares o residencias. Todo contacto debe estar autorizado por un juez de Familia y contar con acompañamiento profesional.
La legislación también prohíbe las adopciones directas o entregas informales. En casos donde un menor esté siendo criado sin vínculo legal, se debe recurrir al RUA para regularizar la situación y garantizar sus derechos.
El trámite de inscripción es personal y gratuito, y no requiere abogados en la etapa inicial. La asistencia legal solo es necesaria en el proceso judicial final.
Dónde informarse
Los interesados pueden solicitar turno y asesoramiento llamando al 2645807079 o acercándose a Caseros 390 sur, primer piso, Capital, de lunes a viernes de 7 a 13. En departamentos alejados, también se brinda orientación a través de los Juzgados de Paz.
Mientras tanto, el dato persiste y duele: siete de cada diez niños con discapacidad siguen esperando una familia dispuesta a decir que sí.





