Javier Ríos sostuvo que el adolescente asesinado en Pocito y su hermano gemelo no participaron de la pelea que terminó con el crimen. Familiares, amigos y compañeros marcharon hasta Tribunales para reclamar justicia y solicitaron que se esclarezca quiénes participaron del ataque.
La investigación por el asesinato de Uriel Ríos, el adolescente de 17 años que murió tras ser herido durante una pelea a la salida de una fiesta en Pocito, sumó en las últimas horas un fuerte reclamo de su familia para que se identifique a todas las personas que pudieron haber intervenido en el enfrentamiento.
Javier Ríos, padre del joven, sostuvo que su hijo y su hermano gemelo habrían quedado involucrados en una situación que no protagonizaron. Según relató, ambos se encontraban esperando que la madre de un amigo llegara para buscarlos cuando comenzaron los incidentes en las inmediaciones del lugar donde se había desarrollado la celebración por el Día del Estudiante.
El hombre aseguró que el episodio no habría tenido como único responsable al adolescente de 16 años que actualmente se encuentra a disposición de la Justicia de Niñez y Adolescencia. En ese sentido, pidió que la pesquisa avance sobre el resto de los participantes y permita determinar qué ocurrió durante los minutos previos al ataque.
“Hay más implicados”, sostuvo Ríos, quien además afirmó que los jóvenes habrían sido confundidos con otras personas. El padre de Uriel también reclamó que se aplique plenamente el Régimen Penal Juvenil que se encuentra vigente y expresó su expectativa de que la investigación permita llegar a una respuesta judicial.
La familia, mientras tanto, encabezó este miércoles una movilización hacia el Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia. El reclamo se produjo luego del último adiós al adolescente, que había generado una fuerte conmoción entre sus familiares, amigos y compañeros del colegio Santa Teresita del Niño Jesús.
La convocatoria comenzó frente a los tribunales bajo consignas de pedido de justicia por Uriel. A la manifestación se sumaron allegados y jóvenes que estuvieron vinculados al entorno de la víctima y que buscan que se conozcan todos los detalles del enfrentamiento.
Durante la concentración, la jueza María Julia Camus, que interviene en la causa, salió del edificio judicial para dialogar con algunos de los manifestantes. La magistrada tomó datos aportados por los jóvenes y les pidió especialmente a quienes estuvieron presentes durante la fiesta que se acerquen a declarar si cuentan con información que pueda ayudar a reconstruir lo sucedido.
Uno de los puntos que la investigación intenta determinar es qué ocurrió exactamente en el exterior de la Quinta Don Pedro, ubicada en la zona de calle Alfonso XIII y calle 14, donde se produjo el enfrentamiento durante la madrugada del lunes.
Uriel recibió una herida provocada por un elemento cortopunzante y fue trasladado de urgencia al Hospital Guillermo Rawson, pero no logró sobrevivir. Su hermano gemelo también resultó lesionado durante el episodio y permaneció internado, aunque su evolución fue favorable y se encuentra fuera de peligro.
Por el momento, el único adolescente que quedó formalmente vinculado a la investigación es un joven de 16 años que se presentó voluntariamente ante Tribunales acompañado inicialmente por un abogado. Posteriormente, la defensa pasó a estar a cargo de la abogada Filomena Noriega y el menor continúa alojado en un centro de la provincia.
La causa permanece bajo la órbita de la Justicia Penal de Niñez y Adolescencia, que deberá avanzar con la reconstrucción del episodio y analizar las pruebas y testimonios disponibles para determinar las responsabilidades que correspondan.
Mientras tanto, la familia de Uriel mantiene el pedido de que la investigación no se limite a una sola persona y que todos aquellos que hayan tenido participación en la pelea sean identificados.




