El organismo internacional aseguró que sigue de cerca el incremento de los atrasos en los hogares, aunque consideró que la situación no implica una amenaza significativa. También destacó la solvencia de los bancos y pidió ampliar el acceso al crédito.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que el incremento de la morosidad registrado entre los hogares argentinos no constituye, por el momento, una vulnerabilidad significativa para el sistema financiero del país. El organismo aseguró que monitorea la evolución de los atrasos, pero remarcó que el nivel de endeudamiento familiar continúa siendo relativamente bajo.
La definición fue expresada por Julie Kozack, vocera del FMI, quien señaló que el organismo está siguiendo de cerca el crecimiento de la morosidad. Según los últimos datos oficiales mencionados en el informe, los préstamos en situación irregular representan el 7,7% del total, aunque el porcentaje aumenta de manera considerable en algunos segmentos: supera el 12% en las tarjetas de crédito de los hogares y alcanza más del 16% en los préstamos personales.
Pese a este escenario, el Fondo destacó que la exposición de las familias al crédito sigue siendo acotada en comparación con otras economías de la región. El endeudamiento de los hogares argentinos equivale aproximadamente al 8% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que las entidades bancarias mantienen niveles considerados adecuados de capital y liquidez.
Otro de los factores que, según el organismo, reduce el riesgo es la cobertura de los créditos en incumplimiento. De acuerdo con Kozack, los bancos cuentan con provisiones capaces de cubrir más del 85% de los préstamos que se encuentran en situación de mora.
En paralelo, el FMI planteó la necesidad de profundizar el mercado crediticio argentino. Para el organismo, ampliar el acceso al financiamiento permitiría canalizar el ahorro interno hacia inversiones y nuevas oportunidades de crecimiento, en un sistema bancario que todavía mantiene una dimensión reducida.
Kozack también valoró las medidas implementadas por el Gobierno de Javier Milei y destacó avances vinculados con el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y la recuperación de la actividad económica. Además, mencionó una reducción de la pobreza, una mejora en las reservas internacionales y una mayor confianza de los mercados.
Sin embargo, el FMI advirtió que todavía quedan desafíos por delante. Entre las prioridades mencionadas aparecen la necesidad de continuar fortaleciendo las reservas, disminuir los riesgos asociados al financiamiento, sostener el equilibrio fiscal y reforzar la capacidad de la economía para enfrentar eventuales shocks externos.
El organismo también señaló que buena parte de la recuperación económica reciente estuvo impulsada por sectores como la energía, la minería y el agro, aunque consideró conveniente ampliar y diversificar las fuentes de crecimiento. En ese sentido, destacó la importancia de avanzar con obras de infraestructura, incluyendo proyectos vinculados con rutas y ferrocarriles.
Por último, Kozack se refirió a la propuesta de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y sostuvo que los cambios deberían contribuir al proceso de desinflación y, a largo plazo, favorecer una mejora de los ingresos reales de los hogares argentinos.




