Un especialista en seguros advirtió que la normativa impide obtener por primera vez una licencia profesional después de los 65 años, incluso si la persona está en condiciones físicas.
El abogado especialista en seguros Roberto Icazati cuestionó la normativa vigente que prohíbe obtener por primera vez una licencia de conducir profesional a partir de los 65 años, una restricción que —según advirtió— deja fuera del sistema a personas que podrían trabajar o conducir determinados vehículos.
Durante una entrevista en el programa La Ventana , el especialista explicó que la medida surge de disposiciones de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que establece límites y requisitos para la emisión de licencias profesionales en todo el país.
Icazati señaló que la normativa genera situaciones paradójicas. Por ejemplo, una persona jubilada que decide trabajar como remisero o conducir un vehículo que exige categoría profesional, como una casa rodante de más de 3.500 kilos, directamente no puede iniciar el trámite si supera los 65 años.
“La ley ni siquiera permite evaluarlo psicofísicamente: directamente le impide sacar la licencia por la edad”, explicó el abogado.
El especialista sostuvo que la edad debería ser un factor a considerar, pero no una prohibición automática. En su opinión, lo razonable sería permitir que las personas mayores se sometan a exámenes médicos y psicofísicos que determinen si están en condiciones de conducir.
“Hay personas de 65 o 66 años en excelente estado físico, incluso mejor que otras más jóvenes”, afirmó.
Icazati también vinculó el problema con el crecimiento del uso de motorhomes o casas rodantes, un fenómeno cada vez más frecuente entre personas que, tras jubilarse, buscan viajar o emprender actividades recreativas.
Según explicó, muchos propietarios de estos vehículos —que por su peso requieren licencia profesional— hoy circulan en una situación irregular porque la normativa les impide obtener la habilitación correspondiente.
El especialista anticipó que el tema podría derivar en presentaciones judiciales o amparos por parte de afectados que buscan modificar la regulación.
En ese contexto, planteó que el debate debería centrarse en la aptitud física real del conductor y no únicamente en su edad, un criterio que podría redefinir las reglas actuales para el otorgamiento de licencias profesionales en el país.





