El sindicato mercantil advierte sobre problemas de financiamiento en la obra social y una informalidad laboral que supera al empleo registrado.
La secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio de San Juan, Mirna Moral, alertó sobre la crítica situación de la obra social OSECAC, en un contexto de creciente informalidad laboral que impacta directamente en su financiamiento.
Según explicó, en el programa La Ventana, el sistema atraviesa un fuerte desequilibrio: mientras un trabajador formal aporta cerca de $100.000 mensuales, otros sectores como monotributistas contribuyen con apenas $20.000, pese a representar una parte significativa del padrón.
Actualmente, la obra social cuenta con 1.100.000 afiliados, de los cuales 600.000 son empleados de comercio y 500.000 corresponden a monotributistas y otros regímenes de menor aporte, lo que genera una presión financiera estructural.
La situación derivó en consecuencias concretas en la atención: se encuentra suspendido el servicio de anestesiología y fueron canceladas todas las cirugías programadas no urgentes, debido a la imposibilidad de afrontar pagos a prestadores.
En paralelo, Moral expuso un dato alarmante sobre el mercado laboral: por cada 4 empleados en blanco hay 7 en negro, una proporción que refleja la magnitud de la informalidad en el sector comercial.
Esta situación implica que una gran cantidad de trabajadores queda fuera del sistema de seguridad social, sin acceso a obra social, seguros ni derechos laborales básicos, lo que agrava el deterioro del sistema.
Además, la dirigente advirtió que los salarios en la informalidad son significativamente más bajos: frente a un básico formal cercano a $1.200.000, en negro se perciben alrededor de $400.000 por jornadas de hasta 12 horas.
El escenario se inscribe en un contexto económico complejo, con retracción del consumo, cierre o reconversión de comercios y cambios en los hábitos de compra, lo que incrementa la precarización laboral.
Desde el gremio, señalaron que el sistema de salud sindical se sostiene, en gran parte, por el aporte de los trabajadores registrados, pero advirtieron que el esquema actual es insostenible en el tiempo sin una revisión estructural.
La crisis de OSECAC expone así un problema más amplio: la relación directa entre informalidad laboral y deterioro de los sistemas de salud, en un escenario donde la recuperación económica será clave para recomponer empleo formal y garantizar prestaciones básicas.





