El joven de 18 años recibió una pena unificada de cuatro años de prisión por un hecho de violencia contra otro integrante de la familia Rodríguez. Cumplirá la condena inicialmente con prisión domiciliaria debido a un tratamiento psiquiátrico.
El expediente por la violenta secuencia ocurrida en Villa El Salvador registró una nueva definición judicial con la condena de Thiago Páez Verón, de 18 años, quien era el tercer imputado en la causa que involucró a miembros de su familia y a un remisero de la zona. Aunque al inicio de la investigación se lo señalaba como uno de los presuntos autores del ataque a balazos contra el trabajador, la Justicia concluyó que no existían pruebas suficientes para atribuirle participación directa en ese hecho.
La resolución surgió durante un juicio abreviado impulsado por el Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal Daniela Pringles junto a los ayudantes fiscales Rodrigo Herrera y Ana Paula Amarfil, de la UFI Genérica. En ese marco, se determinó que la investigación solo pudo establecer que Páez viajaba como acompañante en el vehículo utilizado durante el episodio, sin que pudiera precisarse una intervención concreta en el ataque contra el remisero Rodríguez.
No obstante, el joven sí admitió responsabilidad por otra agresión ocurrida en el mismo contexto, cuya víctima fue Alan Benjamín Rodríguez Marcoleta, integrante de la familia del remisero. A partir del acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y su defensor, Gustavo de la Fuente, fue condenado a un año de prisión de cumplimiento efectivo.
La pena, sin embargo, terminó siendo mayor debido a que el acusado ya registraba una condena previa de tres años de prisión condicional. El juez resolvió revocar ese beneficio y unificar ambas sentencias, por lo que deberá cumplir una condena total de cuatro años de cárcel.
Uno de los aspectos más particulares del fallo es que la ejecución de la pena comenzará bajo la modalidad de prisión domiciliaria. La decisión se adoptó luego de que la defensa presentara documentación médica que acredita que el condenado atraviesa un tratamiento psiquiátrico que requiere seguimiento permanente.
Frente a esa situación, el juez de Garantías Matías Parrón autorizó que permanezca en su vivienda con monitoreo mediante una tobillera electrónica. La resolución también establece que, una vez que obtenga el alta médica, será trasladado al Servicio Penitenciario Provincial, en el penal de Chimbas, para completar el resto de la condena.
Páez había permanecido prófugo desde el 15 de julio y fue detenido el pasado 9 de agosto de manera fortuita, cuando efectivos policiales lo demoraron por una contravención cerca de la Comisaría 28ª, en Rivadavia. Al verificar sus datos, los uniformados comprobaron que tenía un pedido de captura vigente solicitado por la UFI Genérica.
La causa ya había tenido otras resoluciones judiciales días antes. Su padre, Carlos Maximiliano Páez, fue condenado a dos años y seis meses de prisión condicional por el uso de un arma de fuego contra el remisero, mientras que su hermano Aarón Páez recibió una pena de un año y cuatro meses de ejecución condicional por amenazas agravadas. Ambos recuperaron la libertad tras el fallo y quedaron obligados a cumplir reglas de conducta.





