Desde Figorífico y Avícola Soles advierten fuertes subas en carne vacuna y cerdo, mientras el pollo se mantiene estable. Preocupa la caída del consumo.
El mercado de carnes en San Juan atraviesa un escenario de aumentos sostenidos en la carne vacuna, subas moderadas en el cerdo y precios fluctuantes en el pollo, en un contexto marcado por la fuerte retracción del consumo.
Así lo señaló Vicente Serrano, propietario de Frigorífico y Avícola Soles, quien trazó un panorama actualizado de los valores al mostrador y explicó las razones detrás de las variaciones.
En el caso del pollo, indicó que “desde hace tres semanas el precio está tranquilo” y que su comportamiento es diferente al de la carne vacuna. “El pollo sube y baja. Puede aumentar un 20%, después bajar un 10%, volver a subir un 30% y bajar un 40%. No es una cosa constante”, detalló.
Actualmente, el kilo de pollo ronda los $4.000, con diferencias según se trate de pollo seco o marinado (inyectado con agua reglamentaria).
Distinto es el escenario de la carne vacuna. “La carne va subiendo y no baja nunca”, afirmó. Entre las razones mencionó las exportaciones, la sequía que afectó al rodeo y la menor oferta ganadera, producto de decisiones adoptadas años atrás que redujeron el stock.
En cuanto a precios estimativos en San Juan, señaló que la punta de espalda se consigue entre $20.000 y $24.000 el kilo, mientras que el asado o costillas oscilan entre $15.000 y $19.000, dependiendo de la calidad y el tipo de animal.
El cerdo, en tanto, registró un incremento aproximado del 10 al 12% en los últimos meses, aunque sin la magnitud de la carne vacuna. Los cortes más demandados, como costeleta y costilla, se ubican entre $8.000 y $9.000 el kilo. La bondiola, considerada un corte más gastronómico, se mueve en valores similares.
Más allá de los precios, el dato central del mercado es la marcada caída en el consumo, que obliga a los comercios a aplicar ofertas puntuales, muchas veces vinculadas a la cercanía de fechas de vencimiento para evitar pérdidas.
El escenario refleja un mercado tensionado por la oferta limitada y la pérdida de poder adquisitivo, donde la carne vacuna continúa liderando los aumentos y el pollo aparece como la alternativa más accesible para los hogares sanjuaninos.





