La defensa del exjuez federal presentó cuatro recursos de Casación contra la histórica sentencia de 18 años de prisión. También recurrieron las condenas a su esposa e hijo.
La defensa del exmagistrado federal Walter Bento presentó recursos de Casación contra la sentencia que lo condenó a 18 años de prisión en la megacausa por corrupción judicial que sacudió a Mendoza y al fuero federal argentino.
Los escritos fueron impulsados por los abogados Mariano Fragueiro, Gustavo Gazali y Felipe Salvarezza, quienes cuestionaron integralmente el fallo dictado por el Tribunal Oral Federal y apelaron además las resoluciones contra Marta Isabel Boiza, Nahuel Bento y Luciano Bento.
En total, las presentaciones suman cerca de 700 páginas y atacan todos los delitos atribuidos al exjuez, entre ellos presunto cobro de coimas, enriquecimiento ilícito y lavado de activos. La presentación se concretó pocos días antes del vencimiento del plazo procesal para recurrir la sentencia.
Ahora, las juezas Gretel Diamante, Eliana Rattá y Carolina Pereira deberán resolver si los recursos cumplen con los requisitos formales para ser elevados a la Cámara Federal de Casación Penal, en Comodoro Py.
La causa también involucra al entorno familiar del exmagistrado. Su esposa, Marta Isabel Boiza, recibió una condena de 6 años de prisión, mientras que Nahuel Bento fue sentenciado a 5 años de cárcel. Ambos continúan en libertad hasta que el fallo quede firme.
En paralelo, Luciano Bento —absuelto por falta de acusación— apeló el decomiso de bienes dispuesto por el tribunal. La defensa sostuvo que una pericia oficial acreditó que contaba con fondos suficientes para justificar las adquisiciones cuestionadas.
El caso Bento se convirtió en un antecedente inédito para la Justicia mendocina y federal. Nunca antes un juez con competencia electoral había recibido una condena de semejante magnitud por delitos de corrupción.
En los fundamentos de la sentencia, las magistradas consideraron que el lavado de activos fue “la síntesis de toda la maniobra” y señalaron que existió “una organización criminal de carácter estable, con vocación de permanencia”, encabezada por Bento.
La apertura de la instancia de Casación marcará ahora una nueva etapa judicial en una de las causas más sensibles de las últimas décadas para el sistema federal argentino, con impacto institucional y político que trasciende a Mendoza.
Fuente: Sitio Andino





