El oficial inspector Matías Carrizo fue suspendido preventivamente por al menos 30 días y quedó sin cobrar su sueldo. Aunque la Justicia decidió no avanzar penalmente tras el pago de los productos, el caso abrió un sumario administrativo que podría derivar en nuevas sanciones.
El oficial inspector Matías Carrizo, integrante de la Fuerza de Operaciones Especiales (GERAS), fue separado de manera preventiva de la Policía de San Juan luego de quedar involucrado en un episodio ocurrido en un supermercado de Capital. La medida contempla una suspensión inicial de 30 días y la interrupción del pago de haberes mientras continúa la investigación interna.
La decisión fue adoptada por las autoridades de Seguridad y se enmarca en un sumario administrativo destinado a determinar la responsabilidad del efectivo y establecer qué sanción corresponde. Según explicó el subsecretario de Control y Gestión de la Seguridad Pública, Damián Villavicencio, este tipo de medida es considerada una suspensión preventiva y puede extenderse por otros 30 días si la investigación aún no concluyó.
El hecho que desencadenó el procedimiento ocurrió el viernes por la noche en la sucursal de Chango Más ubicada sobre avenida Benavídez, donde Carrizo se encontraba vestido de civil y acompañado por otra persona. De acuerdo con la reconstrucción realizada a partir de las cámaras de seguridad, el policía ingresó al local y recorrió las góndolas con un carro.
Los empleados encargados de la vigilancia detectaron que, al llegar a las cajas, el efectivo pagó parte de los productos, pero dejó otros artículos dentro del carro sin que fueran registrados en la línea de cobro. Cuando intentó retirarse del establecimiento, los guardias ya habían sido alertados y le impidieron la salida.
Tras identificarlo como integrante del GERAS, se dio aviso al 911 y tomaron intervención efectivos del Comando Radioeléctrico y de la Comisaría 26ª. También intervino la fiscalía correspondiente al Sistema Especial de Flagrancia.
El episodio no terminó con una causa penal debido a que Carrizo aceptó abonar los productos que llevaba sin pagar. El valor de la mercadería rondaba los $76.000 y el pago quedó registrado en el acta del procedimiento. Ante la decisión del comercio de no realizar una denuncia formal, el fiscal interviniente resolvió aplicar un criterio de oportunidad y no continuar con la persecución penal.
Sin embargo, el cierre de la instancia judicial no significó el final del conflicto para el policía. La situación fue comunicada a las autoridades de Seguridad y derivó en una investigación administrativa independiente.
Carrizo tiene una función destacada dentro de la fuerza: pertenece al GERAS y cuenta con capacitación específica en el manejo de pistolas Taser. Incluso viajó a Estados Unidos para especializarse en el uso de este armamento y posteriormente participó en capacitaciones destinadas a otros policías sanjuaninos.
Ahora, además de analizar las circunstancias del episodio ocurrido en el supermercado, el sumario deberá contemplar los antecedentes del efectivo dentro de la institución. Las sanciones previstas pueden ir desde una suspensión por determinados períodos hasta la expulsión definitiva, dependiendo de la gravedad de la conducta y de los antecedentes que surjan durante la investigación.
La situación también generó cuestionamientos dentro de la propia fuerza, donde algunos efectivos compararon el caso con sanciones aplicadas anteriormente por otras faltas. Mientras avanza el sumario, las autoridades deberán definir si la suspensión preventiva se mantiene y cuál será finalmente la medida disciplinaria que recaiga sobre Carrizo.




