UTA advirtió que este viernes podría paralizarse el transporte público en San Juan si las empresas no cancelan salarios, viáticos y sumas adeudadas.
El conflicto salarial en el transporte público de San Juan volvió a escalar y amenaza con dejar sin colectivos a toda la provincia desde este viernes. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que iniciará medidas de fuerza si las empresas nucleadas en ATAP no regularizan los pagos pendientes antes del jueves.
La advertencia surgió tras una reunión sin acuerdo entre el gremio y la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros, encuentro que terminó profundizando la tensión entre trabajadores y empresarios.
El secretario general de UTA San Juan, Marcelo Maldonado, confirmó que el plazo para cumplir con las obligaciones salariales vence este jueves y que, de no haber respuestas, el paro comenzará a regir desde las 00 horas del viernes.
El reclamo incluye el pago actualizado de la escala salarial de abril, diferencias salariales correspondientes a enero, viáticos, el reintegro del día descontado por una medida de fuerza anterior y una suma extraordinaria no remunerativa de 100 mil pesos acordada previamente.
Desde el sindicato insistieron en que no se trata de una nueva negociación paritaria, sino del cumplimiento de compromisos ya firmados entre las partes.
Del otro lado, las empresas aseguran atravesar una situación financiera crítica y sostienen que no cuentan con recursos suficientes para afrontar las obligaciones reclamadas por el gremio.
El conflicto expone nuevamente las dificultades estructurales del sistema de transporte urbano, marcado por el incremento de costos operativos, tensiones salariales y dependencia de subsidios estatales para sostener el servicio.
La posibilidad de un paro total genera preocupación entre miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público para asistir a sus lugares de trabajo, escuelas y centros de salud.
Si no aparecen fondos o una solución de último momento, San Juan podría amanecer el viernes con el servicio de colectivos completamente paralizado, en un escenario que volvería a tensionar la relación entre empresas, trabajadores y Estado provincial.






