Una escalada militar de gran magnitud sacude Oriente Medio tras la ofensiva conjunta de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, contra objetivos en territorio iraní. La operación se desplegó a primeras horas de este sábado, generando una respuesta inmediata por parte del régimen de Irán y alarmando a la comunidad internacional por sus posibles repercusiones globales.



Inicio de la ofensiva y objetivos
Según comunicados oficiales, fuerzas combinadas de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados con misiles y drones contra instalaciones estratégicas en Teherán y otras ciudades iraníes, apuntando a infraestructura militar, sitios nucleares y centros de comando del régimen. La ofensiva fue descrita por Trump como una acción para eliminar amenazas inminentes y frustrar supuestos planes nucleares que podrían poner en riesgo a sus aliados y a su propia población.
«Irán nunca tendrá un arma nuclear», afirmó Trump en un video difundido poco después de iniciada la ofensiva, y aseguró que su objetivo es derribar la capacidad misilística del país y arrasar su industria militar, al tiempo que instó al pueblo iraní a prepararse para “tomar el control de su gobierno” una vez concluida la operación.

Respuesta iraní y estado de emergencia
La respuesta de Irán no se hizo esperar. Las fuerzas iraníes lanzaron misiles y drones en dirección a objetivos israelíes y bases estadounidenses ubicadas en la región del Golfo, incluida Arabia Saudita, Qatar, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, aumentando el temor de una guerra abierta entre las grandes potencias implicadas.
Ante la escalada, Israel declaró el estado de emergencia nacional, suspendió actividades educativas y laborales excepto en sectores esenciales y reforzó las defensas antiaéreas en varias ciudades.

Consecuencias humanitarias y denuncias
Organizaciones de derechos humanos y autoridades de Irán denunciaron que el ataque causó decenas de víctimas civiles, incluyendo un bombardeo que impactó una escuela en el sur de Irán, donde murieron más de 50 niñas y decenas resultaron heridas, lo que ha generado condenas internacionales y llamados urgentes a proteger a la población civil.
Reacciones internacionales y posición de la UE
La Unión Europea calificó el régimen iraní y su programa de misiles como una grave amenaza para la seguridad mundial, subrayando el riesgo que representa la proliferación de armas balísticas y nucleares y el apoyo de Irán a grupos armados en la región. Bruselas ha insistido en la necesidad de respetar el derecho internacional y evitar ataques indiscriminados que puedan agravar aún más la crisis.
Diversos líderes europeos, incluido Emmanuel Macron, solicitaron una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la situación, expresando su preocupación por una posible expansión del conflicto y por las consecuencias geopolíticas que podría acarrear esta ofensiva militar.
El fantasma de una guerra ampliada
La región entera se encuentra en alerta máxima. Estados Unidos ha retirado personal no esencial de sus embajadas y reforzado su presencia militar en la zona, mientras que varios países del entorno expresan temor a que la confrontación derive en una conflagración más amplia que involucre a aliados, milicias y potencias globales.
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán marca un punto de inflexión en las relaciones internacionales de 2026, con repercusiones que podrían extenderse más allá del Oriente Medio y sacudir el tablero geopolítico global en un momento de alta fragilidad diplomática y nuclear.
La historia reciente de un largo conflicto
2015 – Acuerdo nuclear con Irán
Se firma el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) entre Irán y el llamado P5+1 (EE.UU., Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania). El entendimiento limita el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
2018 – EE.UU. abandona el acuerdo
Durante su primer mandato, Donald Trump retira a Estados Unidos del JCPOA y restablece sanciones económicas severas contra Teherán, lo que profundiza la tensión bilateral.
2020-2024 – Escalada regional
Se multiplican los incidentes indirectos entre Israel e Irán en Siria y el Líbano, además de ataques con drones y sabotajes atribuidos a ambos bandos. Teherán incrementa el nivel de enriquecimiento de uranio.
2025 – Advertencias sobre el programa nuclear
Agencias internacionales alertan que Irán se acerca a niveles de enriquecimiento compatibles con uso militar. Israel intensifica sus advertencias sobre una “amenaza existencial” y refuerza su cooperación estratégica con Washington.
Enero de 2026 – Nueva ola de sanciones
La administración de Trump anuncia sanciones adicionales contra sectores energéticos y militares iraníes. Desde la Casa Blanca se insiste en que “Irán nunca tendrá un arma nuclear”.
Febrero de 2026 (semana previa)
Servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes aseguran detectar movimientos en instalaciones consideradas sensibles. Crecen las versiones sobre una acción preventiva coordinada.
27-28 de febrero de 2026 – Ataque conjunto
Fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzan ataques con misiles y drones contra objetivos militares y nucleares en territorio iraní. Trump afirma que la operación busca neutralizar capacidades estratégicas iraníes.
Horas posteriores – Respuesta iraní
Irán dispara misiles y drones hacia posiciones israelíes y bases estadounidenses en la región del Golfo. Israel declara el estado de emergencia y activa sistemas antimisiles.





