Desde UTA advirtieron que las empresas aplican esquemas reducidos como en época estival para ahorrar combustible ante la falta de pagos oficiales. La medida impacta severamente en los usuarios y en la jornada laboral de los choferes.
En medio de un creciente malestar social por la sorpresiva demora en los recorridos del transporte público en la provincia de San Juan, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) seccional San Juan, Héctor Maldonado, confirmó oficialmente que la reducción del servicio obedece a una medida patronal adoptada por la cámara empresarial del sector.
Según explicó el referente gremial, las compañías de colectivo tomaron la determinación de recortar los diagramas de circulación debido a un presunto e importante incumplimiento en el pago de subsidios y compensaciones por parte del Gobierno provincial. Ante la falta de liquidez, las firmas decidieron operar bajo el esquema habitual de las vacaciones de verano o de invierno, disminuyendo sustancialmente la cantidad de unidades en calle para administrar el stock de gasoil.
«Esta decisión fue tomada por la cámara empresarial ante la manifestación de que el Gobierno mantiene deudas importantes con las empresas. Han reducido servicios y están trabajando con los horarios de verano para administrar el gasoil y poder proseguir prestando servicio», detalló Maldonado durante la entrevista.
Para graficar el impacto directo de este recorte en las calles, el sindicalista precisó que una línea que habitualmente funciona con diez turnos durante la época de clases o de alta demanda, actualmente está saliendo a cubrir los recorridos con la mitad de la flota (cinco o seis turnos). Esto se traduce en un incremento drástico en los tiempos de espera: frecuencias que antes oscilaban en los 10 minutos entre unidad y unidad, pasaron a registrar demoras que superan los 20 minutos.
EL GOBIERNO SALIÓ A CONTROLAR
Las demoras en el transporte público volvieron a generar malestar entre los usuarios sanjuaninos. Durante las últimas horas, pasajeros de distintas líneas manifestaron a través de las redes sociales que los tiempos de espera aumentaron de manera considerable y advirtieron sobre una posible disminución en la cantidad de unidades en circulación.
Los cuestionamientos apuntan a que las frecuencias actuales serían inferiores a las habituales, lo que provoca complicaciones para quienes utilizan el servicio para asistir al trabajo, estudiar o cumplir con otras actividades cotidianas. En varios de los comentarios difundidos, los usuarios compararon el esquema de circulación con el que suele implementarse durante el receso escolar.
A estas observaciones también se sumaron versiones de algunos conductores, quienes señalaron que el operativo vigente tendría características similares a las de los períodos de menor demanda. No obstante, hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre modificaciones en los horarios o en las frecuencias de las distintas líneas.
Frente al aumento de las quejas, la Secretaría de Tránsito y Transporte puso en marcha un monitoreo para constatar cómo se está prestando el servicio. El objetivo es corroborar si las denuncias reflejan una reducción efectiva en las frecuencias o si las demoras responden a otros factores operativos.
De acuerdo con lo que pudo conocer este medio, el relevamiento busca reunir información sobre el desempeño de las empresas prestatarias antes de determinar si corresponde exigir explicaciones o adoptar alguna medida.
Mientras tanto, los pasajeros insisten en la necesidad de que el servicio recupere la regularidad, especialmente durante las horas pico, cuando las demoras impactan directamente en la rutina diaria de miles de personas. Ahora, la atención está puesta en las conclusiones que arroje el control iniciado por el organismo provincial, que deberá establecer el origen de los inconvenientes denunciados.




