Las “Panteras” rugieron fuerte en su casa. El equipo de Cabañas levantó una desventaja de doble dígito para derrotar 72-64 a Unión de Oncativo. Pedro Amorós (19 pts) lideró la reacción de un equipo que ya suma tres éxitos al hilo y se mete en la discusión grande de la Conferencia Centro.
Hay victorias que valen más que dos puntos, y la que consiguió Urquiza este fin de semana es una de ellas. No solo por el resultado final, sino por la forma. En la calle Cortínez, el conjunto sanjuanino dio una muestra gratis de carácter para dar vuelta un trámite que, durante los primeros veinte minutos, le fue totalmente esquivo.
La visita, Unión de Oncativo, salió a jugar con el manual cordobés: orden, efectividad y aprovechando cada duda local para castigar desde el perímetro. El 39-28 parcial a favor de la visita antes del descanso largo dejó un silencio gélido en la capital sanjuanina. Parecía que la racha de victorias en Villa María se cortaba en el debut como local.
Sin embargo, el vestuario fue el punto de inflexión. Sergio Cabañas ajustó las piezas en la pizarra y Urquiza salió a morder en el segundo tiempo. Con una defensa asfixiante que secó las vías de gol de Villarreal y Fillol, las “Panteras” empezaron a descontar. Pedro Amorós, en una noche estelar, se puso el equipo al hombro en la pintura, mientras que la jerarquía de Federico Bustos apareció con un triple «de esos que duelen» para poner tablas en el marcador. El cierre fue todo de Urquiza, que desde la línea de libres liquidó el pleito y desató el festejo.
🔑 Las 3 claves del Zarpazo:
- El Ajuste Defensivo: De recibir 39 puntos en la primera mitad a solo 25 en todo el segundo tiempo. La defensa fue el motor de la remontada.
- La Jerarquía de Amorós: En los momentos de mayor incertidumbre, el goleador fue la vía de escape y la garantía de gol (19 unidades).
- Factor Psicológico: El equipo no se desmoronó ante la adversidad. La madurez de este plantel le permitió jugar con inteligencia las últimas posesiones.
💡 El Análisis:
Este triunfo confirma que el equipo tiene «piel de campeonato». Ganar de visitante te da confianza, pero saber sufrir en casa y dar vuelta un partido así te da chapa de candidato. Lo que más me entusiasma es que el equipo no depende de una sola mano; ayer fue Amorós, pero lo de Bustos y el planteo de Cabañas demuestran que hay un sistema. El jueves 30 ante El Ceibo será la prueba de fuego para ver si este Urquiza está para ser el dueño absoluto de la zona.





