Una afiliada de OSTES exigió derivación médica y expuso reclamos por cobertura y acceso a diagnósticos.
Una situación de alta tensión se registró en la sede de OSTES, en San Juan, cuando una afiliada se encadenó dentro de un baño del edificio para exigir una derivación a un centro de mayor complejidad que permita determinar su diagnóstico.
La protagonista fue identificada como Paola Correa, quien llevó adelante la protesta en las instalaciones ubicadas sobre calle Lavalle. El hecho ocurrió durante la tarde del miércoles 22 de abril y obligó a intervenir al personal de la institución ante la gravedad de la medida.
Según trascendió, la mujer reclama desde hace tiempo una respuesta médica adecuada y la posibilidad de acceder a estudios de mayor complejidad, lo que derivó en la decisión extrema de encadenarse para visibilizar su situación. El caso expone dificultades en el acceso a diagnósticos especializados, un problema recurrente en el sistema de obras sociales sindicales.
El episodio se inscribe en un contexto más amplio de tensión en el sistema de salud, donde usuarios denuncian demoras, restricciones en derivaciones y limitaciones en cobertura, especialmente en prestaciones de alta complejidad que requieren traslado a otros centros.
Si bien no se informaron oficialmente detalles sobre la resolución inmediata del caso, la protesta puso en agenda la necesidad de garantizar respuestas rápidas en situaciones críticas. La evolución del reclamo y la intervención de la obra social serán determinantes para evitar que conflictos individuales escalen a crisis institucionales dentro del sistema sanitario.





