El mediocampista de la Selección argentina recorrió los santuarios de la Difunta Correa y San Expedito. Su presencia generó sorpresa y muestras de afecto por parte de los fieles locales.
Recorrido por los santuarios locales
El futbolista Thiago Almada, integrante del plantel subcampeón en la reciente Copa del Mundo, realizó una visita de carácter personal a la provincia con el propósito de cumplir con promesas de fe. El mediocampista se trasladó inicialmente hasta el paraje de Vallecito, en el departamento Caucete, para visitar el santuario de la Difunta Correa, un espacio de fuerte devoción popular en la región.
Posteriormente, el actual volante de la Selección nacional continuó su itinerario espiritual con una parada en el santuario de San Expedito, ubicado en la misma comuna caucetera. La llegada del deportista coincidió con el desarrollo de una celebración religiosa en el lugar, lo que motivó que numerosos fieles y vecinos se aproximaran para saludarlo al percatarse de su presencia.

Cercanía con el público y repercusión
Durante su permanencia en ambos complejos religiosos, Almada mantuvo una actitud predispuesta hacia los asistentes, accediendo a tomarse fotografías individuales, firmar camisetas del combinado albiceleste y dialogar de manera reservada con las personas que se encontraban en el sector. Los registros de su paso por la provincia no tardaron en replicarse a través de diferentes plataformas digitales.
Las muestras de afecto hacia el futbolista se habían manifestado previamente desde su arribo al Aeropuerto Internacional Domingo Faustino Sarmiento, lugar donde tanto el personal de la terminal aérea como los pasajeros locales aprovecharon la oportunidad para retratar el momento. La breve estancia del mediocampista combinó la reserva de sus actividades devocionales con un espontáneo contacto con la comunidad sanjuanina.




