El evento iba a reunir a 400 alumnos de 16 escuelas. La Policía confirmó que no contaba con la documentación requerida.
El festejo masivo por el Último Primer Día (UPD) que estaba previsto para la noche del 3 de marzo en una finca de Pocito fue suspendido a último momento. La actividad proyectaba convocar a unos 400 alumnos de 16 escuelas secundarias de San Juan, pero no contaba con la documentación necesaria para su realización.
La cancelación fue comunicada por los propios organizadores, según confirmaron fuentes policiales. De acuerdo con la información oficial, el evento no había tramitado las habilitaciones y permisos correspondientes, requisito indispensable para este tipo de encuentros multitudinarios.
El UPD es una celebración que realizan los estudiantes que comienzan el último año de la secundaria. Tradicionalmente, consiste en reunirse durante la madrugada previa al inicio de clases y luego asistir al establecimiento educativo sin haber dormido, como parte de un rito simbólico de despedida.
En este caso, el encuentro incluía música con DJ, servicio de sonido e iluminación profesional y un esquema de seguridad privada. La modalidad preveía permanecer en el predio durante la noche y asistir directamente a clases el 4 de marzo, jornada de inicio del ciclo lectivo.
Entre las instituciones cuyos alumnos habían confirmado asistencia figuraban la Escuela Boero, CESAP, Fanzolato, Colegio Fray Mamerto Esquiú, Colegio Modelo, El Prado, Santa Bárbara, San Bernardo, Santo Domingo, Colegio del Tránsito y Dante Alighieri, entre otras.
La suspensión se produjo en un contexto de advertencias previas por parte de autoridades escolares. En los días anteriores, directivos de distintos establecimientos habían recordado que podrían aplicarse sanciones disciplinarias a quienes se presentaran a clases en estado de ebriedad o en condiciones que alteraran el normal desarrollo de la jornada.
Cada año, el UPD genera debate en la comunidad educativa por situaciones vinculadas al consumo de alcohol, desórdenes en la vía pública y el cansancio con el que muchos jóvenes ingresan al primer día de clases. En distintos puntos del país, los municipios y fuerzas de seguridad refuerzan controles durante esa fecha.
En San Juan, la realización de eventos privados con convocatoria masiva requiere autorización municipal, habilitación del predio y cumplimiento de normas vinculadas a seguridad, capacidad máxima, controles de ingreso y eventuales restricciones sobre expendio de alcohol. La falta de documentación puede derivar en clausuras preventivas o sanciones administrativas.
Fuentes policiales indicaron que la decisión de cancelar el festejo evitó la necesidad de intervenir para desarticular el encuentro. No se informaron sanciones formales contra los organizadores hasta el momento.
El departamento de Pocito ha sido en años anteriores sede de reuniones estudiantiles de gran convocatoria, lo que obliga a reforzar controles logísticos y de seguridad. En este caso, el evento proyectado reunía estudiantes de distintos departamentos del Gran San Juan, lo que incrementaba la magnitud operativa.
La suspensión impacta en una tendencia creciente a organizar celebraciones centralizadas que agrupan a varias escuelas, en reemplazo de encuentros individuales por institución. Este formato suele implicar mayor infraestructura, contratación de servicios y coordinación previa con autoridades locales.
Desde el ámbito educativo no se emitió un comunicado oficial conjunto, aunque directivos consultados reiteraron que el ingreso al establecimiento el primer día de clases debe realizarse en condiciones adecuadas y bajo las normas de convivencia vigentes.
Con la cancelación del evento masivo, resta saber si los estudiantes optarán por reuniones privadas de menor escala o si mantendrán la decisión de postergar cualquier festejo. Mientras tanto, el inicio del ciclo lectivo en San Juan se desarrollará bajo la atención habitual que cada año genera el UPD en materia de prevención y seguridad.





