La paralización del tramo Cochagual–Tres Esquinas se produjo por falta de pagos de Nación. El proyecto apenas registra 8% de avance tras más de dos años de ejecución.
La obra de ampliación de la Ruta Nacional 40, en el tramo Cochagual–Tres Esquinas, quedó oficialmente suspendida este miércoles y 95 trabajadores fueron despedidos, tras una asamblea entre las empresas contratistas y el personal afectado.
La decisión fue comunicada luego de una reunión entre la UTE integrada por Construcciones Ivica y Antonio Dumandzic S.A. y Semisa Infraestructura S.A. junto a representantes sindicales y operarios.
El secretario adjunto de UOCRA San Juan, Alberto Tobares, explicó que la paralización responde a deudas del Gobierno nacional en el pago de certificados de obra desde septiembre. Ante esa situación financiera, las empresas resolvieron dar de baja a la totalidad de los trabajadores vinculados al proyecto.
Según el dirigente sindical, el estado actual del proyecto evidencia las dificultades que atravesó desde su inicio. Tras dos años y medio de ejecución, el avance acumulado alcanza apenas el 8% del total previsto, producto de interrupciones reiteradas y demoras administrativas.
El tramo afectado comprende 27 kilómetros clave de la Ruta 40, donde estaba previsto transformar la traza en autopista para mejorar la conectividad entre el sur de San Juan y la provincia de Mendoza, además de optimizar el tránsito de cargas y la seguridad vial en uno de los corredores estratégicos del país.
La suspensión vuelve a poner en el centro del debate la paralización de la obra pública nacional y su impacto en el empleo del sector de la construcción, una actividad particularmente dependiente de la inversión estatal.
Si no se regulariza la situación de pagos y financiamiento, el proyecto podría quedar indefinidamente detenido, con consecuencias tanto para la infraestructura regional como para el empleo de la construcción en San Juan.





