El youtuber Gaspar Prim Díaz y el cineasta Lucas Vignale perdieron la vida este domingo en el choque de dos helicópteros en el barrio de Recreio dos Bandeirantes. Tenían 23 y 28 años.
El domingo 14 de junio se convirtió en una jornada de duelo para la comunidad digital argentina. Un choque entre dos helicópteros ocurrido en la ciudad de Río de Janeiro dejó seis muertos, y entre las víctimas fatales se encuentran dos jóvenes porteños que habían viajado juntos a Brasil: el youtuber Gaspar Prim Díaz, conocido masivamente como Gaspi, y el cineasta y productor audiovisual Lucas Vignale.
El siniestro se registró a las 8:59 hora local en el barrio de Recreio dos Bandeirantes, en la zona oeste de la ciudad carioca. Según informó el Cuerpo de Bomberos de Río de Janeiro, los equipos de emergencia encontraron inicialmente cinco cuerpos dentro de la primera aeronave, que se precipitó sobre el estacionamiento privado de un complejo comercial. La violencia del impacto desencadenó un incendio de grandes proporciones que destruyó alrededor de veinte automóviles eléctricos que se hallaban cargando en el lugar. Minutos después, los rescatistas localizaron a la sexta víctima en el segundo helicóptero, caído a unos cien metros del primer punto de impacto.
El portavoz del Cuerpo de Bomberos, Fabio Contreiras, detalló a la prensa brasileña que la violencia de la colisión desintegró parcialmente las estructuras de ambos helicópteros. Como consecuencia, una peligrosa lluvia de piezas metálicas, hélices y fragmentos de fuselaje salió proyectada a gran velocidad hacia las calles y las fachadas de los edificios residenciales y comerciales aledaños. A pesar de los daños materiales en balcones y ventanas de la zona, los servicios sanitarios no han reportado hasta el momento víctimas civiles o heridos en tierra.
Por su parte, el cantante Oliver Tree tenía 32 años y era oriundo de California. Tenía casi siete millones de suscriptores en YouTube y fue el que lanzó «Life Goes On»que superó los 400 millones de visualizaciones en la misma plataforma.
Gaspi: la voz de una generación digital
Gaspar Prim Díaz tenía 23 años y era uno de los creadores de contenido más reconocidos de la Argentina. Con más de 2,8 millones de seguidores en Instagram y una trayectoria iniciada a los 17 años, su saludo característico —un simple «Buenas»— se convirtió en marca registrada de sus videos en YouTube, que acumulaban cientos de miles de reproducciones. En 2022 fue distinguido como Youtuber del Año en los Coscu Army Awards, la ceremonia creada por el streamer Martín Pérez Disalvo para reconocer a los talentos jóvenes del ecosistema digital.
El último año marcó un giro en su carrera: participó de la Velada del Año V, el evento de boxeo organizado por el streamer español Ibai Llanos en el estadio La Cartuja de Sevilla, ante una audiencia masiva en plataformas de streaming de todo el mundo. Aunque su combate frente al español Perxitaa terminó con una derrota por nocaut técnico en el primer asalto, la experiencia le permitió consolidar una proyección internacional.
Lucas Vignale: talento detrás de cámara
Lucas Vignale tenía 28 años y una carrera ascendente en el audiovisual independiente. Trabajó como productor de videoclips con algunos de los artistas más relevantes de la escena urbana argentina, entre ellos Bizarrap, Duki, Wos, Trueno y Nicki Nicole. Junto al actor Lorenzo Ferro —quien protagonizó el film sobre Carlos Robledo Puch— dirigió el cortometraje La Pasión, estrenado en 2024. Este año presentó su primer largometraje, El Tren Fluvial, que recibió elogios en la sección Perspectives del Festival de Berlín 2026.
Previo a volcarse de lleno al cine, Vignale también tuvo un paso por el rugby en las divisiones juveniles del Club Liceo Naval. Contaba con cerca de 18 mil seguidores en Instagram, donde compartía sus proyectos personales y profesionales.
Los últimos registros antes de la tragedia
Ambos habían viajado juntos a Río de Janeiro y compartieron imágenes de su estadía en redes sociales pocas horas antes del accidente. Vignale publicó una fotografía del Cristo Redentor envuelto en niebla, acompañada solo por la palabra «#Dios». También compartió una imagen de Gaspi recostado frente al mar, en una terraza con vista a la costa carioca. Esas postales se convirtieron, sin que nadie lo supiera entonces, en los últimos registros de dos jóvenes talentos argentinos que dejaron una huella profunda en la cultura y el arte de su generación.






