El candidato opositor cuestionó la anulación de avales y la definición de la elección gremial quedará en manos de la Junta Electoral Nacional.
La interna de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) sumó un nuevo capítulo de alta tensión. Alejandro Savoca, candidato de la lista Naranja, apeló formalmente la decisión de la Junta Electoral provincial que rechazó su postulación para las elecciones previstas el 9 de abril, y la disputa pasó ahora al ámbito nacional del sindicato.
El planteo fue presentado por Savoca junto a sus apoderados, luego de que la Junta Electoral resolviera bajar su lista por supuesta falta de avales, tras anular alrededor de 800 firmas. El opositor defendió la validez de los apoyos reunidos y denunció irregularidades en el proceso electoral, entre ellas la falta de acceso al padrón oficial de afiliados.
Según detalló el propio candidato, la lista Naranja había presentado 1.293 avales, superando el mínimo exigido de 725. Sin embargo, tras el recorte dispuesto por el organismo electoral, solo quedaron 493 firmas en pie, cifra insuficiente para competir.
La definición pasa a la Junta Nacional
Con la apelación presentada, el conflicto quedó ahora en manos de la Junta Electoral Nacional de UPCN, que deberá resolver si ratifica la exclusión de la lista Naranja o habilita su participación en los comicios. Se trata del primer paso en la instancia de revisión, aunque Savoca ya anticipó que, en caso de un fallo adverso, recurrirá a otras vías.
Entre las alternativas mencionadas figuran una presentación ante la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano de la Nación y, como último recurso, la vía judicial. “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para garantizar la democracia sindical”, señalaron desde su entorno.
Cruces por los avales y el padrón
La Junta Electoral, presidida por Hugo Fontana, había fundamentado el rechazo en dos grandes grupos de avales observados: por un lado, firmas de personas que no estarían afiliadas y, por otro, los llamados “dobles avales”, es decir, afiliados que respaldaron tanto a la lista oficialista como a la opositora, lo que —según el reglamento— provoca la anulación en ambas nóminas.
Desde la lista Naranja rechazaron esa interpretación. Savoca y su apoderada, Aída Vivares, sostuvieron que las personas cuestionadas sí son afiliadas, ya que se les descuenta la cuota sindical y, en algunos casos, recibieron beneficios exclusivos para asociados. En ese sentido, remarcaron que todo podría verificarse con el padrón oficial, que —denunciaron— nunca les fue entregado.
Además, cuestionaron la figura de los dobles avales al considerar que se trata de un requisito “inconstitucional”, contrario a los usos y costumbres sindicales, y que limita la voluntad del afiliado de apoyar más de una lista para fomentar la competencia interna.
El oficialismo, con lista habilitada
En la contienda electoral, la lista Azul y Blanca, encabezada por el histórico secretario general José “Pepe” Villa, sí obtuvo el aval para competir. El dirigente, que conduce el gremio desde 1984, presentó 5.483 avales, de los cuales también hubo algunos rechazos, aunque de menor impacto en relación con el total.
La pelea por la conducción de uno de los sindicatos con mayor cantidad de afiliados en la provincia se da en un clima cada vez más confrontativo, con denuncias cruzadas y cuestionamientos al cronograma electoral, que —según Savoca— fue adelantado y dejó poco margen de tiempo para reunir los apoyos necesarios.
Una disputa abierta
La resolución de la Junta Electoral Nacional será clave no solo para definir quiénes competirán el 9 de abril, sino también para marcar el rumbo de una interna que expone tensiones profundas dentro de UPCN. Mientras tanto, Savoca insiste en que aún con avales impugnados podría alcanzar el piso exigido, y reafirma su decisión de dar batalla en todas las instancias.
La elección gremial, lejos de encaminarse, parece ingresar ahora en una fase decisiva, con impacto político y sindical que trasciende el ámbito provincial.





