El Gobierno nacional acelera las negociaciones políticas para aprobar la reforma electoral antes de octubre. Santilli ratificó que buscarán suspender las PASO y dejó abierta la posibilidad de reactivar el sistema de colectoras como parte de los acuerdos.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, aseguró que el Gobierno confía en que la reforma electoral será aprobada durante el tercer trimestre del año, con septiembre como el objetivo para lograr el tratamiento en el Congreso. La prioridad oficial es conseguir los votos necesarios para suspender las elecciones PASO de cara a los comicios de 2027, aunque el funcionario admitió que la negociación sigue abierta y no descartó el regreso del sistema de colectoras.
En declaraciones a MDZ, Santilli sostuvo que la iniciativa responde a una decisión del presidente Javier Milei de simplificar el calendario electoral. «La reforma va a salir en el tercer trimestre», afirmó, al tiempo que defendió la eliminación de las primarias al considerar que los argentinos no deberían votar «seis veces en un año» y que el actual esquema implica un costo cercano a US$ 300 millones.
El funcionario reconoció, sin embargo, que el proyecto original de eliminar definitivamente las PASO enfrenta dificultades para reunir mayorías parlamentarias. Por ese motivo, la estrategia oficial cambió de objetivo y ahora apunta a garantizar la suspensión de las primarias, una alternativa que aparece con mayores posibilidades de consenso entre los bloques dialoguistas.
Colectoras, una opción en discusión
En ese escenario, Santilli dejó abierta la puerta a una herramienta que el oficialismo había cuestionado en el pasado: el regreso de las listas colectoras.
«Después viene todo lo que tiene que ver con los partidos políticos, y ahí están debatiendo los partidos», respondió al ser consultado sobre esa posibilidad, sin rechazarla de plano.
La alternativa ya habría sido conversada con varios gobernadores, incluidos mandatarios peronistas, como parte de las negociaciones para construir mayorías legislativas. El mecanismo permitiría que distintas listas provinciales apoyen una misma candidatura presidencial, facilitando acuerdos electorales entre La Libertad Avanza y fuerzas aliadas.
Negociaciones con gobernadores y aliados
La reforma electoral se convirtió en una de las principales tareas políticas de Santilli dentro del Gobierno. El jefe de Gabinete encabeza las conversaciones con gobernadores, senadores y diputados para evitar que el proyecto pierda impulso en el Congreso.
No obstante, persisten dudas entre algunos mandatarios provinciales sobre la estabilidad de los acuerdos electorales con la Casa Rosada. Según trascendió en las negociaciones, varios gobernadores reclaman garantías de que La Libertad Avanza respetará los entendimientos políticos y no presentará listas propias que compitan con los frentes acordados.
A esa negociación se suma otro frente complejo: convencer al PRO y a sectores de la UCR, que mantienen reparos sobre distintos puntos de la reforma. En ese marco, Santilli ya inició conversaciones con los principales referentes parlamentarios de ambos espacios para intentar destrabar el tratamiento legislativo.
Los cambios que busca sostener el Gobierno
Más allá del debate sobre las PASO, el Ejecutivo pretende mantener otros ejes centrales de la iniciativa. Entre ellos figuran la eliminación de los espacios de publicidad electoral gratuita, modificaciones en el financiamiento público de las campañas y el retorno del proyecto de Ficha Limpia, que aparece como uno de los instrumentos para acercar posiciones con el macrismo.
El oficialismo considera que las próximas semanas serán decisivas para alcanzar un acuerdo político que permita aprobar la reforma antes del cierre del tercer trimestre. Si el Congreso acompaña la estrategia del Gobierno, septiembre podría marcar el inicio de un nuevo esquema electoral que impactará de lleno en la construcción de alianzas rumbo a las elecciones de 2027.








