En San Juan, alrededor de la plaza 25 de mayo, miles de sanjuaninos se nucleraon para marchar por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Después se dirigieron a Plaza España y leyeron un documento.
Estuvieron presentes las organizaciones de Derechos Humanos y diferentes partidos políticos.
Una multitud en todo el país

Las plazas de las principales ciudades del país fueron el escenario de las movilizaciones en conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado, que dio inicio a la última dictadura cívico-militar de la historia argentina. Entre discursos de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, terminó de pronunciarse un extenso documento final, que tuvo a Javier Milei en el centro de las críticas.
«Es necesario unir las luchas para fortalecerlas en tiempos difíciles«, fue una de las afirmaciones iniciales de los organizadores de la movilización, que aseguraron estar impulsado en que «conozcan quiénes eran, cómo pensaban, cómo vivían, qué sueños tenían y por qué luchaban las y los 30.000». «Comenzaron a organizarse, para luchar contra quienes, como hoy, querían convertir la Argentina en colonia del imperialismo yanki y europeo», plantearon.
Luego de reclamar «la urgente apertura y entrega de todos los archivos de todas las áreas del Estado desde 1974 a 1983 para avanzar con las investigaciones de los responsables de estos crímenes», en el documento final se planteó que «hoy hay un gobierno que no sólo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio. Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos, incumplen la obligación del Estado de dar cumplimiento a las reparaciones históricas y pago de pensiones».
«Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura cívico-militar para maximizar sus ganancias y profundizar la dependencia. El gobierno de La Libertad Avanza profundiza la dependencia de Trump y el imperialismo norteamericano. Ataca los derechos populares y obedece los mandatos del FMI con una reforma laboral esclavista, votada por las fuerzas oficialistas y aliadas. Para esto contaron con el apoyo imprescindible de diputados y senadores que responden a gobernadores que aplican el ajuste«, se expuso.





