La provincia cuenta con más de 887 mil hectáreas rurales bajo titularidad extranjera, equivalente al 10,36% de su superficie productiva. El departamento Iglesia aparece como uno de los casos más sensibles, con cerca del 25% de sus tierras rurales extranjerizadas y en una zona estratégica por sus recursos naturales.
Según el Observatorio de Tierras, San Juan se ubica entre las provincias argentinas con mayor presencia de capitales extranjeros en la propiedad de tierras rurales. De acuerdo con los datos del relevamiento sobre extranjerización territorial, la provincia posee unas 887.370 hectáreas registradas a nombre de extranjeros, una cifra que representa el 10,36% del total de su superficie rural.

Por extensión de territorio involucrado, San Juan ocupa el cuarto lugar del país, detrás de Santa Cruz, Salta y Mendoza. Sin embargo, el análisis cambia cuando se observa la proporción que representan esas tierras sobre el total rural, ubicando a la provincia también entre las jurisdicciones con mayores niveles de extranjerización.
La situación adquiere mayor relevancia al revisar los datos por departamento. Iglesia es el caso más destacado dentro del territorio sanjuanino: concentra aproximadamente 450.000 hectáreas rurales en manos extranjeras, cerca del 25% de su superficie, un porcentaje que supera el límite del 15% establecido por la normativa vigente.
Otros departamentos también presentan una participación significativa. En San Martín, unas 10.600 hectáreas pertenecen a titulares extranjeros, lo que representa alrededor del 20% del área rural. En Pocito, en tanto, la cifra ronda las 7.000 hectáreas, equivalente a cerca del 13% de su territorio rural.
Calingasta aparece como otro de los departamentos con mayor cantidad de hectáreas involucradas, con aproximadamente 260.000 hectáreas bajo dominio extranjero. Allí, la proporción alcanza cerca del 12% de la superficie rural. En Jáchal, la propiedad extranjera suma unas 125.485 hectáreas, alrededor del 9% del área rural departamental.
La concentración de tierras extranjerizadas en Argentina se registra principalmente en zonas cordilleranas o cercanas a la frontera. En esas regiones confluyen factores estratégicos como la presencia de minerales, recursos hídricos, proyectos productivos y corredores internacionales.
Dentro de ese escenario, Iglesia ocupa un lugar central en San Juan debido a su ubicación geográfica y a su potencial minero. El departamento combina una elevada proporción de tierras rurales en manos extranjeras con una zona considerada clave por sus reservas minerales y su cercanía a pasos fronterizos.
Situaciones similares se observan en otros puntos del país, como General Lamadrid en La Rioja y Tinogasta en Catamarca, donde también coinciden grandes extensiones extranjerizadas con áreas de interés geológico y proyectos mineros.
A su vez, departamentos como Guachipas, Cafayate y Orán incorporan otros elementos estratégicos relacionados con la disponibilidad de agua, la actividad agropecuaria y su ubicación en zonas limítrofes.
El debate por la Ley de Tierras vuelve al centro de la escena
La difusión de estos datos ocurre en medio de la discusión nacional por la posible modificación del régimen que regula la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
La legislación actual fija un tope del 15% para la titularidad extranjera de tierras rurales, con límites aplicables a nivel nacional, provincial y departamental. Una eventual flexibilización de esas restricciones abrió un debate entre sectores políticos y dirigentes de distintas provincias.
En ese contexto, los integrantes del bloque Convicción Federal —Guillermo Andrada, Carolina Moisés y Sandra Mendoza— presentaron un dictamen alternativo en rechazo a la reforma planteada por Nación.
Los legisladores argumentaron que la discusión excede la propiedad de la tierra y abarca también el control de recursos considerados estratégicos para las provincias, como minerales, agua y el desarrollo de las economías regionales.
En San Juan, donde buena parte de las tierras extranjerizadas se ubican en departamentos cordilleranos con fuerte presencia minera y recursos naturales estratégicos, el debate cobra especial relevancia.




